EEUU levanta las sanciones al petróleo ruso para aliviar la tensión pero el crudo sigue disparado
El Gobierno de EEUU ha decidido levantar las sanciones al petróleo ruso. En concreto, ha concedido una autorización temporal para la compra de crudo ruso varado en alta mar con el objetivo de intentar estabilizar los mercados energéticos, aunque tampoco ha logrado que el oro negro se relaje, ya que sigue subiendo y continúa instalado en el entorno de los 100 dólares.

Sobre el levantamiento de las sanciones al petróleo ruso, el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, ha dicho que se trata de una "medida a corto plazo, muy específica", y que se aplica únicamente al petróleo que ya está en tránsito.
Los datos apuntan a que actualmente hay unos 124 millones de barriles de petróleo de origen ruso en alta mar, en 30 ubicaciones a nivel mundial, que sería suficiente para abastecer la demanda entre cinco y seis días.
En cualquier caso, ha apuntado también Bessent, "el aumento temporal de los precios del petróleo es una interrupción a corto plazo que resultará en un beneficio masivo para nuestra nación y nuestra economía a largo plazo".
Pero ninguna medida está funcionando para aliviar la tensión en el mercado del petróleo, ni siquiera la decisión de la Agencia Internacional de la Energía (AIE) de acometer la mayor liberación de reservas estratégicas de crudo de la historia.
Y es que el temor a una escasez de suministro, ante el cierre de facto del estrecho de Ormuz, está pesando más en el sentimiento inversor, y de ahí que el petróleo siga disparado. Sobre todo después de que el nuevo líder supremo de Irán, Mojtaba Jamenei, haya afirmado que el estrecho debe seguir cerrado "para presionar al enemigo".
"El petróleo sigue disparado a pesar de las medidas para aliviar la presión", indica Ipek Ozkardeskaya, analista sénior en Swissquote, que apunta que los esfuerzos "han sido en gran medida en vano" dado que "los ataques en Oriente Medio, los daños a las instalaciones petroleras regionales y el cierre del estrecho de Ormuz -con la posible colocación de minas por parte de Irán para impedir el paso de barcos- siguen presionando al alza los precios".
En su opinión, "es poco probable que medidas rápidas alivien la presión". "Si los bombardeos continúan, la situación podría empeorar", avisa esta experta.
Bessent ha afirmado, asimismo, que la medida temporal que ha anunciado el Gobierno estadounidense no supondrá un beneficio financiero significativo para el gobierno ruso, y es que, ha explicado, Moscú obtiene la mayor parte de sus ingresos energéticos de los impuestos aplicados en el punto de extracción.
La exención de EEUU se aplicará, según aparece recogido en la web del Tesoro, hasta el próximo 11 de abril.
SEGUNDA EXENCIÓN AL CRUDO RUSO
Esta es la segunda vez que el Gobierno estadounidense acuerda una medida de gracia sobre el petróleo ruso sancionado, después de que Washington otorgara una exención de 30 días a India para comprar crudo del Kremlin. Ocurrió hace una semana, y entonces Bessent también afirmó que esta medida no supondría un beneficio financiero significativo para el gobierno ruso, ya que solo autorizaba las transacciones con petróleo varado en el mar.
Tal y como dijo, la exención se otorgó porque "los barriles rusos están en el agua y es una fuente rápida para las refinerías indias".
Cabe recordar que el G7 y la Unión Europea mantienen sanciones sobre el petróleo ruso por su invasión de Ucrania en 2022, y han impuesto un límite de precio de 44,1 dólares por barril.




