El alquiler de larga duración pierde terreno: el 29% de los arrendadores se pasa al temporal
El 29% de los arrendadores se plantean o directamente ya han pasado del alquiler de larga duración al alquiler temporal como consecuencia directa de las regulaciones introducidas por la normativa, según los datos extraídos a partir de una encuesta de Fotocasa Research realizada en febrero de 2026.

En concreto, un 11% de los propietarios considera bastante probable realizar este cambio, un 6% lo ve totalmente probable, y un 12% asegura que ya está operando bajo esta modalidad hoy en día. Por el contrario, un 46% de los propietarios de viviendas en alquiler no ven nada probable hacer este cambio hacia el arrendamiento temporal y un 26% lo consideran poco probable,
Entre los principales motivos señalados por los propietarios destaca la intención de reducir el riesgo de impago, un punto mencionado por el 33% de los encuestados, seguido muy de cerca por la búsqueda de una mayor seguridad jurídica (32%), al permitir una rotación más ágil de inquilinos. Asimismo, un 27% de los propietarios valora el mayor control sobre el uso de la vivienda, mientras que un 25% apunta a la posibilidad de obtener una mayor rentabilidad mediante precios más elevados.
Otros factores relevantes son la capacidad de recuperar la vivienda en un corto plazo (24%), el aumento de la demanda de alquiler temporal (21%) y la posibilidad de disfrutar del inmueble en periodos vacacionales (20%). Igualmente, también influyen aspectos como la flexibilidad para ajustar precios según la temporada (20%).
"Aunque ambas modalidades están reguladas, conviene matizar que el alquiler temporal, a diferencia del arrendamiento de vivienda habitual, no está sujeto de forma general a límites de precio en la mayor parte del territorio. Este diferencial regulatorio explica que una parte de los propietarios esté desplazando su vivienda desde el alquiler de larga duración hacia fórmulas temporales. La razón es fundamentalmente económica, ya que la rentabilidad sigue siendo el principal motor de decisión para quien pone una vivienda en alquiler. En un contexto de mayor intervención e inseguridad jurídica, muchos arrendadores buscan fórmulas que les ofrezcan mayor flexibilidad, control y capacidad de ajustar precios. El alquiler temporal responde a estas necesidades y, en muchos casos, permite obtener ingresos más elevados", explica María Matos, directora de Estudios y portavoz de Fotocasa.




