El Banco Mundial eleva su previsión de crecimiento para 2026 pese a los aranceles
El Banco Mundial ha mejorado sus previsiones de crecimiento tanto para este año como para 2027, hasta el 2,6% y el 2,7%, respectivamente, y muestra resiliencia en medio de una "incertidumbre histórica" en materia comercial y política.

Y es que, tal y como ha señalado el organismo en su último informe Perspectivas económicas mundiales, "la economía mundial está demostrando ser más resiliente de lo previsto a pesar de las persistentes tensiones comerciales y la incertidumbre política".
En este sentido, ha indicado que la resiliencia refleja un crecimiento mejor de lo esperado, especialmente en Estados Unidos, que explica aproximadamente dos tercios de la revisión al alza del pronóstico en 2026. Aun así, ha dejado claro que si estos pronósticos se mantienen, la década de 2020 va camino de ser la más débil para el crecimiento global desde la década de 1960.
"El lento ritmo está ampliando la brecha en los niveles de vida en todo el mundo: a fines de 2025, casi todas las economías avanzadas disfrutaban de ingresos per cápita superiores a sus niveles de 2019, pero aproximadamente una de cada cuatro economías en desarrollo tenía ingresos per cápita más bajos".
En 2025, el crecimiento se vio impulsado por un aumento del comercio, anticipando cambios en las políticas y rápidos reajustes en las cadenas de suministro globales. Así, se prevé que estos impulsos se desvanezcan en 2026 a medida que el comercio y la demanda interna se moderen. Sin embargo, la mejora de las condiciones financieras mundiales y la expansión fiscal en varias grandes economías deberían ayudar a amortiguar la desaceleración.
"Se proyecta que la inflación mundial descienda ligeramente al 2,6% en 2026, como resultado de la debilidad de los mercados laborales y la disminución de los precios de la energía. Se espera que el crecimiento repunte en 2027 a medida que los flujos comerciales se ajusten y la incertidumbre política disminuya", ha remarcado el Banco Mundial.
"Con cada año que pasa, la economía mundial se ha vuelto menos capaz de generar crecimiento y, aparentemente, más resiliente a la incertidumbre política", ha afirmado Indermit Gill, economista jefe y vicepresidente sénior de Economía del Desarrollo del Grupo Banco Mundial.
"Sin embargo, el dinamismo económico y la resiliencia no pueden divergir por mucho tiempo sin fracturar las finanzas públicas y los mercados crediticios. En los próximos años, se prevé que la economía mundial crezca a un ritmo menor que en la convulsa década de 1990, a la vez que acumula niveles récord de deuda pública y privada. Para evitar el estancamiento y el desempleo, los gobiernos de las economías emergentes y avanzadas deben liberalizar enérgicamente la inversión y el comercio privados, controlar el consumo público e invertir en nuevas tecnologías y educación", ha añadido.
Así, en el caso de la zona euro se anticipa un crecimiento del 0,9% este año, una décima más que lo previsto en junio, y de dos décimas para el próximo año, hasta el 1,2%. Para China, se prevé un avance hasta el 4,4% en 2026 y hasta el 4,3% en 2027.
Se espera que en 2026, el crecimiento en las economías en desarrollo se desacelere al 4% desde el 4,2% en 2025, antes de aumentar ligeramente al 4,1% en 2027 a medida que disminuyan las tensiones comerciales, se estabilicen los precios de los productos básicos, mejoren las condiciones financieras y se fortalezcan los flujos de inversión.



