Las actas de la Fed muestran división sobre la necesidad de subir los tipos
Las actas de la Reunión de la Reserva Federal (Fed) del pasado 16 y 17 de junio publicadas este miércoles muestran el debate interno existente entre los miembros de la institución sobre si subir o no subir los tipos de interés.

Así pues, varios de los participantes en la reunión destacaron que es posible que la inflación baje pronto hacia el 2% -ante lo cuál sería necesario mantener o bajar las tasas más adelante- mientras que otros manifestaron que creen que la inflación se mantendrá elevada por la fuerte actividad relacionada con la IA, el conflicto de Oriente Medio o los efectos de los aranceles, por lo que sería necesario endurecer la política monetaria para volver al 2%.
Varios participantes señalaron que los tipos deberían mantenerse en el nivel actual o bajar un poco antes de que termine este año. Sin embargo, otros creían que esa tasa debería subir por encima del nivel actual para finales de 2026.
"En cualquier caso, todos coincidieron en que las próximas decisiones dependerán de cómo evolucione la economía y de los nuevos datos que vayan apareciendo", reflejan las actas de la Fed
Por otra parte, las actas revelan que el Comité decidió por unanimidad —con doce votos a favor y ninguno en contra— mantener el rango objetivo de la tasa de fondos federales entre el 3,5 y el 3,75%. Varios de los presentes reconocieron que existían argumentos para subir la tasa en esa misma sesión, dado que consideraban que los riesgos al alza para la inflación seguían siendo elevados, pero finalmente optaron por respaldar que se mantuviera sin cambios.
Asimismo, varios participantes sostuvieron que la postura actual de la Reserva Federal no es restrictiva, mientras que un grupo más pequeño la consideró ligeramente restrictiva.
EMPLEO
Respecto al empleo, algunos de los participantes en la reunión destacaron que el mercado laboral no constituía actualmente una fuente de presiones inflacionistas, o bien que el crecimiento de los salarios nominales seguía siendo coherente con una evolución de la inflación hacia el 2%.
Asimismo, destacaron que, por lo general, que la tasa de desempleo se había mantenido relativamente estable durante el último año, en un nivel cercano a sus propias estimaciones. También señalaron que el aumento del empleo asalariado se había intensificado este año y parecía guardar una coherencia aproximada con el crecimiento subyacente de la fuerza laboral.
Por otra parte, subrayaron que otros indicadores del mercado laboral —tales como las ofertas de empleo, las solicitudes iniciales de subsidio por desempleo y los despidos— se habían mantenido estables en los últimos meses, y que tales datos apuntaban a un mercado laboral equilibrado.
Sin embargo, otros de los participantes destacaron que el descenso en la tasa de obtención de empleo y ciertas mediciones de disponibilidad de puestos de trabajo derivadas de encuestas reflejaban un mercado laboral de dinamismo relativamente bajo.




