¿Volverá a sorprender el empleo de EEUU? "No va a provocar recortes inminentes de la Fed"
Con permiso de la geopolítica, el mercado laboral de Estados Unidos es el gran protagonista este viernes. Y es que tras el repunte del petróleo por el aumento de la tensión en Oriente Medio y su impacto sobre la inflación, los inversores han empezado a ajustar sus expectativas con los recortes de tipos de la Reserva Federal (Fed). Por ello, los datos macro vuelven al primer plano, sobre todo, porque la sorpresa alcista del informe de empleo de enero ya puso sobre la mesa la posibilidad de un banco central más cauteloso en los próximos meses.

"Esperamos que el informe de febrero en EEUU demuestre la continua resiliencia del mercado laboral, lo que mantendrá a la Fed en pausa durante los próximos meses", defienden en BlackRock.
Es más, en ING Economics consideran que "nada de esto será suficiente para provocar recortes inminentes de tipos por parte de la Fed, y en nuestra opinión, es poco probable que la próxima medida se produzca antes de junio".
Sin embargo, Kathleen Brooks, directora de investigación de XTB, no descarta que unos datos débiles puedan aumentar las esperanzas de un ritmo más rápido en las bajadas de tasas. "Actualmente se esperan 2,4 recortes de tipos por parte de la Fed este año, y el primero se espera para junio. Si los datos son débiles, podríamos ver cómo el mercado empieza a descontar un tercer recorte a finales de este año".
En este sentido, las actas de la última reunión de la Fed, celebrada los días 27 y 28 de enero, ya pusieron de manifiesto las divergencias en el seno del organismo sobre la dirección que deben tomar los tipos de interés, debido a que, mientras algunos banqueros apuestan por centrarse en combatir la inflación, otros abogan por apoyar el mercado laboral.
"Los futuros de los fondos federales se inclinan hacia un recorte a mitad de año, posiblemente en junio o julio, una vez que el presidente Powell ceda el testigo a Kevin Warsh. Pero aquí está el giro. Si la IA realmente aumenta la productividad, la economía puede funcionar a un ritmo más rápido con menos trabajadores. Si desplaza mano de obra más rápido de lo que la crea, un desempleo estructuralmente más alto se convierte en la nueva norma. El mercado está tratando de descontar eso antes de que se reescriban los libros de texto", afirma Stephen Innes, socio gerente de SPI Asset Management.
De hecho, para Rania Gule, analista sénior de mercado en XS.com, la Fed se encuentra en una posición "delicada, ya que el aumento del petróleo complica las perspectivas de inflación, mientras que una posible desaceleración del empleo y del gasto del consumidor exige cautela".
CRECIMIENTO MODESTO
Así, el consenso prevé que el informe de empleo oficial muestre la creación de 60.000 nuevos puestos de trabajo en febrero, desde los 130.000 del mes anterior, y que la tasa de paro se mantenga estable en el 4,3%.
"Se espera que la economía estadounidense haya seguido generando empleo no agrícola a un ritmo moderado en el mes y que la tasa de desempleo se haya mantenido en el 4,3%, nivel históricamente muy bajo. Estos datos confirmarían que el mercado laboral estadounidense continúa estable, sin destruir empleo, pero sin tampoco generarlo a un ritmo elevado", dicen en Link Securities.
En ING Economics, por su parte, son algo más pesimistas y creen que "la situación subyacente es que la economía está creando alrededor de 50.000 empleos al mes, pero que los servicios privados de educación y salud siguen siendo la principal fuente de empleo, representando alrededor del 70% de todos los empleos creados en los últimos tres años. La falta de amplitud en la creación de empleo es preocupante, y prevemos que la tasa de desempleo repunte hasta el 4,4% tras la sorpresiva caída del mes pasado".
Aunque Brooks tampoco descarta el riesgo de una sorpresa negativa, ya que los problemas relacionados con el clima podrían afectar el crecimiento del empleo, después de que las fuertes tormentas de nieve en EEUU a finales de enero y principios de febrero hayan obstaculizado la contratación a corto plazo.
"Si los empleos en la construcción, el ocio y la hostelería son más débiles de lo que sugieren las tendencias recientes, esto podría ser una señal de que las nóminas se han visto afectadas por las tormentas invernales, y los inversores podrían optar por analizar estos datos", subraya.
Ante este escenario, "tras el mercado laboral más lento fuera de una recesión desde 2003, los analistas analizarán este informe para ver si hay indicios de estabilización en el mercado laboral estadounidense o si los datos apuntan a una debilidad continua en el futuro", añade Brooks.
En definitiva, el informe de empleo de este viernes se perfila como un gran reto. "El consenso espera aproximadamente la creación de 60.000 nóminas, tras la contundente cifra de 130.000 de enero y una tasa de desempleo del 4,3%. Enero calmó los nervios. Febrero pondrá a prueba si se trató de una cuestión de fuerza o de teatro estadístico", concluye Innes.



