ECOBOLSA - Venezuela, América Latina, Groenlandia, el petróleo... Trump sacude el tablero geopolítico

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05/01/2026 10:55:32

Venezuela, América Latina, Groenlandia, el petróleo... Trump sacude el tablero geopolítico

La primera fuente de incertidumbre geopolítica del año ha llegado bien pronto. Este pasado sábado, 3 de enero, Estados Unidos atacó Venezuela en una operación militar relámpago con un solo objetivo: capturar y sacar del país latinoamericano a su presidente, Nicolás Maduro, y a su mujer, Cilia Flores, que serán juzgados en Nueva York acusado de "narcoterrorismo".

Venezuela, América Latina, Groenlandia, el petróleo... Trump sacude el tablero geopolítico

"Ha sido un asalto espectacular, como no se había visto desde la II Guerra Mundial", afirmó Donald Trump, presidente de Estados Unidos, sobre la denominada "Operación Resolución Absoluta", que calificó como el "mayor despliegue que se recuerda en la historia de Estados Unidos". "Ninguna otra nación podría hacerlo", aseguró Trump, flanqueado por Marco Rubio, secretario de Estado, y Pete Hegseth, secretario de Guerra.

Desde su mansión de Mar-a-Lago (Florida), el mandatario norteamericano también avanzó que van a "dirigir el país hasta que podamos hacer una transición segura y adecuada". Según Trump, habrá tropas estadounidenses sobre el terreno para guiar Venezuela "con paz, de manera justa y con dinero para todos" y, en última instancia, hará que "Venezuela vuelva a ser grande de nuevo". Sin embargo, el escenario que se abre ahora es tan complejo como incierto.

LA TRANSICIÓN VENEZOLANA

En primer lugar, porque el derrocamiento de Maduro no supondrá la caída inmediata del régimen venezolano. Y es que ha sido el propio Trump quien ha recalcado que Delcy Rodríguez, vicepresidenta ejecutiva y ministra de Hidrocarburos, ha expresado su disposición a cumplir con lo que le exijan desde Washington.

"Nadie va a tomar el poder. Tienen una vicepresidenta que ha sido elegida por Maduro y ahora mismo ella es la vicepresidenta y supongo que es ahora la presidenta", señaló Trump. Asimismo, el mandatario indicó que Rubió "está trabajando directamente" con Rodríguez, quien "se ha puesto a la orden" y "está esencialmente dispuesta a hacer lo que consideramos necesario para hacer que Venezuela sea grande de nuevo". "No tiene otra opción", añadió.

Pese a ello, Rodríguez no rebajó el tono contra Washington, asegurando el sábado que el único presidente del país es Maduro y exigiendo su "liberación inmediata". "Jamás volveremos hacer esclavos, jamás volveremos hacer colonia, de ningún imperio", afirmó Rodríguez, junto al presidente de la Asamblea Nacional, su hermano Jorge Rodríguez, y el ministro del Interior, Diosdado Cabello, considerado como número dos de facto del chavismo.

Las declaraciones no gustaron a Trump, quien en una entrevista con The Atlantic amenazó que, si Rodríguez "no hace lo correcto, va a pagar un precio muy alto, probablemente más alto que Maduro". Asimismo, advirtió que Estados Unidos está listo para una segunda oleada de ataques "mucho mayor que la primera" si el chavismo no se pliega a sus demandas. "Queremos acceso a todo lo que pidamos, acceso al petróleo, a carreteras y puentes para reconstruirlos, todo lo que exijamos nos lo tiene que dar", declaró posteriormente a bordo del Air Force One.

Con todo, Rodríguez se ha mostrado más conciliadora con Washington este domingo. En un comunicado, la "presidenta encargada de Venezuela" ha lanzado una invitación a Estados Unidos para "trabajar conjuntamente en una agenda de cooperación, orientada al desarrollo compartido, en el marco de la legalidad internacional y fortalezca una convivencia comunitaria duradera". "Presidente Donald Trump: nuestros pueblos y nuestra región merecen la paz y el diálogo, no la guerra", ha señalado en redes sociales.

Por otro lado, el presidente estadounidense descartó de un plumazo la idea de que María Corina Machado, líder de la oposición venezolana, coja el bastón de mando en Caracas. Preguntado por la última premio Nobel de la Paz —el galardón tan anhelado por él mismo—, Trump la definió como "una mujer muy agradable" que, no obstante, "no tiene ni el respeto ni el apoyo dentro del país". El magnate tampoco dejó claro si apoya o no el movimiento de Machado, con la que tampoco habría conversado en los últimos días, según él mismo reconoció.

"La realidad inmediata es que, desafortunadamente, y tristemente, la gran mayoría de la oposición ya no está presente en Venezuela. Tenemos asuntos a corto plazo que deben abordarse de inmediato", indicó Rubio en el programa Meet the Press, de la cadena NBC.

La pregunta es cuánto tiempo estará Estados Unidos a cargo de Venezuela. Trump tampoco ha querido dar pistas en este aspecto. "No podemos arriesgarnos a que alguien más tome el control de Venezuela sin tener en cuenta el bienestar del pueblo venezolano. No vamos a hacer esto (deponer) a Maduro y después marcharnos y dejar que Venezuela se vaya al infierno. Si nos marchásemos, tendría cero posibilidades de recuperarse", afirmó el presidente estadounidense.

En este frente es donde Rodríguez aparece como una figura clave. Según numerosos analistas, la ahora presidenta en funciones del país es vista como una figura "moderada" dentro del régimen chavista. Así la define The New York Times en una información publicada en diciembre, al tiempo que destaca su relación con "las élites económicas" del país y con "inversionistas y tecnócratas extranjeros" y destaca su labor como "arquitecta de una reforma de corte promercado que ha estabilizado la economía venezolana tras un prolongado colapso".

"Delcy es la clave. Es inteligente y será prudente. El objetivo esencial de Trump de momento era Nicolás Maduro y no forzar un conflicto más grave, con riesgo de guerra civil. Van a intentar una estabilización con supervisión con Delcy, a la que consideran muy chavista, pero también inteligente y con capacidad de diálogo. Y, desde ahí, una transición aún sin perfilar", explica al diario El País una fuente conocedora de la situación interna en Venezuela.

RUSIA, CHINA… Y AMÉRICA LATINA

Tras el ataque sobre Caracas, las miradas giraron casi de forma inmediata hacia Moscú y Pekín para conocer la reacción de los dos grandes aliados globales del régimen chavista y rivales antagónicos de Washington. Y la respuesta ha sido clara: rechazo, pero desde la moderación.

La primera respuesta en llegar fue la de Rusia, que consideró que Washington cometió un "acto de agresión militar", algo "profundamente preocupante", en palabras del Ministerio de Exteriores ruso. "Los pretextos utilizados para justificar tales acciones son infundados", señaló en un comunicado, aunque dejó claro que "creemos que todos los socios que puedan tener agravios entre sí deben buscar soluciones a los problemas mediante el diálogo".

Si bien Moscú firmó el año pasado un "tratado de asociación estratégica" con Caracas, negó que vaya a acudir en ayuda de su aliado. Ese acuerdo es similar al firmado con Irán, a quien también rechazó ayudar tras los bombardeos estadounidenses el año pasado. Y es que, según los analistas, el Kremlin teme que Estados Unidos reaccione enviando armas y misiles a Ucrania en represalia, complicándole todavía más una invasión enquistada y que se encamina a los cuatro años de duración. Distintos medios también apuntan que la falta de recursos del régimen chavista no da garantías a Rusia para apoyar militarmente a Venezuela.

La respuesta de China también ha sido bastante tibia. El Ministerio de Relaciones Exteriores chino destacó la "frontal oposición" de Pekín al "comportamiento hegemónico de Estados Unidos en Venezuela, que viola gravemente el derecho internacional, atenta contra la soberanía de Venezuela y amenaza la paz y la seguridad en América Latina y el Caribe".

Si bien el gigante asiático recalcó su "profunda conmoción" y demandó la liberación inmediata de Maduro, su tono se ha mantenido bastante bajo si se tiene en cuenta la unión "a toda prueba" rubricada entre ambos países hace dos años. Y es que, según los analistas, Venezuela es vista por Pekín como un aliado más en el plano discursivo que en el práctico. Otros destacan que China se ha posicionado siempre como un socio económico de sus aliados, nunca como un garante de seguridad en dichas regiones, y también recuerdan que la inversión de China en el país ha ido menguando en la última década.

A los expertos parece preocuparles más lo que este ataque puede suponer para Taiwán y otras partes del mar de la China Meridional, que China reclama como suyas, ya que Washington podría haberles dado "munición barata" para reforzar sus argumentos. Así lo cree William Yang, analista de International Crisis Group, quien señala a Reuters que "los argumentos sistemáticos de Washington siempre han sido que las acciones de China violan el derecho internacional, pero ahora esa tesis se ha visto dañada".

No obstante, otros expertos creen que es descabellado pensar que China vaya a invadir Taiwán aprovechando la ofensiva sobre Caracas. "La conquista de Taiwán depende del desarrollo de la capacidad de China, que aún es insuficiente, y no de lo que hizo Trump en un continente lejano. Pekín querrá marcar un claro contraste con Washington para proclamar su compromiso con la paz, el desarrollo ​y el liderazgo moral", afirma Neil Thomas, investigador de política china en la Asia Society, a la agencia Reuters.

Por su parte, Shi Yinhong, profesor de relaciones internacionales de la Universidad Renmin de Pekín, cree que "a Xi no le preocupa Venezuela más que China" y que "su esperanza será que (Venezuela) se convierta en un terreno pantanoso para Estados Unidos".

También han despertado cierta preocupación las declaraciones del Gobierno estadounidense sobre varios países latinoamericanos aliados de Venezuela, como Colombia. En la rueda de prensa posterior a la captura de Maduro, Trump acusó al presidente colombiano Gustavo Petro de tener "laboratorios de cocaína que están enviando a Estados Unidos". "Así que sí, tiene que cuidarse el trasero", subrayó Trump.

Durante esa misma comparecencia, Marco Rubio puso la lupa sobre Cuba, asegurando que "si estuviera en La Habana, estaría preocupado, aunque fuera un poco". Posteriormente, en una entrevista telefónica con Fox News, Trump amenazó a México con "hacer algo" en el país azteca si la droga sigue fluyendo por la frontera sur de Estados Unidos. Si bien indicó que la presidenta Claudia Sheinbaum es una "amiga" y una "buena mujer", también subrayó que son "los cárteles quienes gobiernan México, no ella".

GROENLANDIA VUELVE AL FOCO

Pero las ambiciones de Trump no solo se centran en América Latina. En la ya mencionada entrevista en The Atlantic Trump volvió a repetir una vieja consigna: Estados Unidos "necesita" controlar Groenlandia "por motivos de seguridad y defensa". Posteriormente, la mujer del asesor de la Casa Blanca Stephen Miller, publicó un mapa de Groenlandia con la bandera estadounidense con un amenazador mensaje: "Pronto".

Las declaraciones del mandatario norteamericano no han pasado desapercibidas para Copenhague, que ha criticado duramente la postura de Washington. "Insto encarecidamente a Estados Unidos a que ponga fin a las amenazas contra un aliado históricamente cercano y contra otro país y otro pueblo, que han dicho muy claramente que no están en venta", ha subrayado Mette Frederiksen, primera ministra de Dinamarca, en un mensaje publicado en redes sociales.

Frederiksen también ha señalado que las ambiciones estadounidenses "no tienen sentido", ya que "el Reino de Dinamarca —y por lo tanto Groenlandia— forma parte de la OTAN y está por ello cubierto por la garantía de seguridad de la alianza". "Tenemos un acuerdo de defensa entre el Reino y Estados Unidos, que da a Estados Unidos un amplio acceso a Groenlandia", sentenció la dirigente escandinava.

Por su parte, el primer ministro de Groenlandia, Jens Frederik Nielsen, ha declarado que es "irrespetuoso" que Trump y Estados Unidos hablen tan a la ligera del territorio en estos términos. "Hemos sido amigos cercanos y leales de Estados Unidos durante generaciones. Nos hemos mantenido unidos en tiempos difíciles. Hemos asumido la responsabilidad de la seguridad en el Atlántico Norte, y en particular en América del Norte. Eso es lo que hacen los verdaderos amigos. Precisamente por esa razón, la retórica actual y reiterada que proviene de Estados Unidos es totalmente inaceptable. Cuando el presidente de Estados Unidos habla de necesitar Groenlandia y nos vincula con Venezuela y la intervención militar, no solo está mal, sino que es irrespetuoso", ha señalado.

A su vez, Jonas Gahr Store, primer ministro de Noruega, ha mostrado su "completa solidaridad" con Copenhague y ha recalcado en un mensaje en la red social X que Groenlandia "es una parte integral del Reino de Dinamarca".

Trump lleva mucho tiempo fantaseando con anexionar Groenlandia, un territorio autónomo dentro de Dinamarca y rico en minerales y tierras raras. El mes pasado nombró al gobernador republicano de Luisiana, Jeff Landry, como enviado especial para Groenlandia. Trump también ha hablado abiertamente de convertir a Canadá, una nación independiente, en el estado número 51 de EEUU.

¿Y QUÉ PASA CON EL PETRÓLEO?

Con todo, las derivadas geopolíticas, la vuelta a escena de la Doctrina Monroe —o "Donroe", como la llamó Trump— o el nuevo Gobierno del país latinoamericano han ocupado un lugar secundario ante el principal foco de los mercados tras esta invasión: el petróleo venezolano.

Y es que Venezuela, miembro fundador de la OPEP, posee las mayores reservas probadas de petróleo del mundo, con 303.000 millones de barriles o el 17% de las reservas globales, según la Administración de Información Energética de Estados Unidos. Y eso no ha pasado desapercibido para nadie, tampoco para el propio Trump, quien reconoció que el crudo venezolano ha sido una de las principales razones para tomar el control del país.

"Vamos a hacer que nuestras grandes compañías petroleras estadounidenses, las más grandes del mundo, intervengan, inviertan miles de millones de dólares, reparen la infraestructura petrolera, que está gravemente dañada, y empiecen a generar ganancias para el país", señaló Trump en Mar-a-Lago.

Según el mandatario, Estados Unidos "construyó la industria petrolera venezolana con talento, iniciativa y habilidad estadounidenses, y el régimen socialista nos la robó durante esas administraciones anteriores, y lo hicieron por la fuerza". "Esto constituyó el mayor robo de propiedad en la historia de nuestro país. Nos arrebataron una infraestructura petrolera masiva y no hicimos nada al respecto. Yo sí habría hecho algo. Estados Unidos nunca permitirá que potencias extranjeras roben a nuestra gente y nos expulsen de nuestro propio hemisferio", sentenció. Venezuela nacionalizó su industria petrolera en 1976, confiscando activos de grandes petroleras internacionales para crear la estatal Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA).

Trump también ha detallado que será ese crudo el que genere los ingresos que acaben sufragando los gastos de reconstrucción que tenga que asumir Estados Unidos. Chevron es la única gran petrolera estadounidense que opera en Venezuela. La compañía exportó cerca de 140.000 barriles por día en el cuarto trimestre de 2025, según datos de la consultora energética Kpler. "Vamos a hacer que el petróleo fluya como debería. Venderemos grandes cantidades de petróleo a otros países; muchos lo están usando ahora, pero diría que muchos más vendrán", recalcó Trump.


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Chevron y las petroleras de EEUU suben tras el ataque a Venezuela y la captura de Maduro

  • Empresas - 05/01/2026 22:04

Las acciones de Chevron y de las principales compañías petroleras estadounidenses han subido en Wall Street impulsadas por la intervención militar de EEUU en Venezuela y la captura de su presidente, Nicolás Maduro. Y es que Donald Trump ya ha asegurado que la inversión de Washington en el sector energético venezolano es ahora un objetivo central para su administración.