ECOBOLSA - La eurozona enfrenta "crecientes problemas" por la guerra y cae a territorio de contracción

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23/04/2026 10:53:36

La eurozona enfrenta "crecientes problemas" por la guerra y cae a territorio de contracción

La eurozona se enfrenta a "crecientes problemas económicos derivados de la guerra en Oriente Medio". Según muestra el índice PMI, la actividad total cae por primera vez en 16 meses y la economía del sector privado entra en abril en territorio de contracción.

La eurozona enfrenta crecientes problemas por la guerra y cae a territorio de contracción

"El conflicto ha desacelerado la economía en abril y, a la vez, ha hecho que la inflación siga subiendo drásticamente. Mientras tanto, la creciente escasez generalizada de oferta amenaza con frenar aún más el crecimiento y añade una mayor presión alcista en los precios para las próximas semanas", señalan en S&P Global Market Intelligence.

Así, el flash del índice PMI compuesto de la actividad total de la zona euro, ajustado estacionalmente, cayó por debajo del nivel de ausencia de cambios de 50 en abril al registrar 48,6, que señala una caída frente a la lectura de 50,7 registrada en marzo.

Por países, la caída de la actividad total fue generalizada en toda la región. En Alemania, la actividad total decayó por primera vez en once meses, mientras que en Francia, la actividad total cayó al ritmo más marcado desde febrero de 2025. Al mismo tiempo, en el resto de la zona euro se registró una ligera caída de la actividad total, que puso fin a un periodo de crecimiento que se remontaba a enero de 2024.

"En estos momentos, la guerra está afectando más al sector servicios, cuya actividad comercial está cayendo a un ritmo no observado desde los confinamientos de principios de 2021 por la pandemia. No obstante, el crecimiento sostenido del sector industrial observado en abril no está exento de posibles sorpresas desagradables, ya que la demanda de productos está siendo impulsada por la acumulación de existencias, mientras las empresas luchan por asegurar sus compras antes de que se produzcan nuevas subidas de precios o de que haya escasez de suministros", destacan.

El declive de la actividad total al comienzo del segundo trimestre se concentró en el sector servicios, cuya actividad comercial se redujo por primera vez en casi un año y decayó al ritmo más intenso desde febrero de 2021. Por otra parte, la producción manufacturera siguió en aumento y se expandió por cuarto mes consecutivo y al ritmo más rápido desde agosto de 2025.

Los nuevos pedidos disminuyeron en la zona euro por segundo mes consecutivo en abril y lo hicieron al ritmo más acelerado en casi 18 meses. Al igual que ha ocurrido con la actividad total, la reducción en general fue impulsada por la caída de los nuevos pedidos en el sector servicios. Por otra parte, los nuevos pedidos recibidos en el sector manufacturero aumentaron al ritmo más rápido de los últimos cuatro años, respaldados por el primer aumento de los nuevos pedidos de exportación (que incluyen el comercio dentro de la zona euro) desde febrero de 2022. Sin embargo, parte de este repunte reflejó los informes de clientes que buscaban asegurar sus compras ante la preocupación por el aumento de precios y la escasez de suministros.

PRESIONES INFLACIONISTAS

En cuanto a los precios, en concordancia con la tendencia observada en marzo tras desatarse la guerra en Oriente Medio, las presiones inflacionistas se fortalecieron en abril. Los costes de los insumos aumentaron al ritmo más rápido desde fines de 2022. Las tasas de inflación de los costes se aceleraron tanto en el sector manufacturero como en el sector servicios, pero el sector manufacturero fue el que registró el alza más importante. A su vez, la inflación de los precios cobrados alcanzó su máxima de 37 meses.

Por su parte, la guerra en Oriente Medio causó retrasos significativos en las cadenas de suministro del sector manufacturero de la zona euro en abril. El alargamiento de los plazos de espera fue el mayor desde julio de 2022. Al mismo tiempo, los fabricantes siguieron intensificando su actividad de compra en respuesta a la creciente entrada de nuevos pedidos, pero también para hacer acopio de stocks de seguridad.

La compra de insumos aumentó por segundo mes consecutivo y lo hizo a un ritmo modesto, que fue el más rápido desde mayo de 2022. Los trastornos en las cadenas de suministro hicieron que los stocks de compra se redujeran pese al aumento de la actividad de compra, pero el ritmo de erosión fue el más débil del periodo actual de treinta y nueve meses de declive. Los stocks de productos terminados también se redujeron en menor medida que en marzo.

Respecto al empleo, a pesar de que la actividad total y los nuevos pedidos se redujeron con solidez en abril, las firmas solo recortaron el empleo ligeramente y fue menos pronunciado que en marzo. En contraste con la situación de la demanda, se observó resiliencia con respecto a los niveles de empleo en el sector servicios, donde las plantillas continuaron en ligero aumento. Por su parte, la dotación de personal en el sector manufacturero se redujo.

VISIÓN CADA VEZ MÁS SOMBRÍA

"No es de extrañar que las empresas estén adoptando una visión cada vez más sombría de las perspectivas, por lo que el sentimiento ha llegado ahora a su nivel más bajo desde finales de 2022", indican en S&P Global Market Intelligence.

La confianza en las perspectivas para la actividad empresarial en los próximos doce meses siguió desvaneciéndose, después de alcanzar su máxima en 21 meses en febrero. El sentimiento en abril fue el más deslucido desde noviembre de 2022 y se situó cómodamente por debajo de la media desde el comienzo de la serie (en 2012).

El optimismo en el sector servicios fue el más débil de los últimos tres años y medio, mientras que en el sector manufacturero la confianza empresarial cayó hasta su mínima en 16 meses.

En este entorno, creen que el Banco Central Europeo (BCE) "vuelve a tener la ingrata tarea de decidir si subir los tipos de interés ante la preocupante situación inflacionista o si este pico de precios será momentáneo y su enfoque debería centrarse en evitar que la economía se deslice aún más hacia una recesión".

"Aunque posponer cualquier decisión podría empeorar cualquiera de estos dos escenarios, sería comprensible que los responsables de la fijación de los tipos de interés esperaran hasta tener más claridad sobre la situación, tanto en términos del conflicto como de la evaluación de la salud económica de la zona euro", comentan.


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