¿Petróleo a 150 dólares? La advertencia que vuelve a poner en alerta a los mercados
¿Y si el gran riesgo para las bolsas no estuviera en los tipos de interés ni en la inteligencia artificial, sino en el petróleo? Esa es la posibilidad que pone sobre la mesa Claudio Galimberti, economista jefe de Rystad Energy, al afirmar en declaraciones a CNBC que el crudo podría alcanzar los 150 dólares por barril en los próximos meses si continúa el conflicto en Oriente Medio.

La previsión llama la atención porque llega en un momento en el que el Brent ronda los 92 dólares por barril. Sin embargo, detrás de la advertencia hay una idea sencilla: el mercado sigue consumiendo petróleo mientras los inventarios mundiales se reducen y la oferta sigue siendo insuficiente para compensar esa pérdida de existencias.
EL PROBLEMA NO ES EL PRECIO, SINO LA OFERTA
Galimberti considera que la clave de la situación actual está en los bajos niveles de inventarios. "A menos que se resuelva el conflicto en Oriente Medio y empecemos a ver un aumento de los flujos, veremos inventarios cada vez más bajos, lo que significa precios cada vez más altos", explica.
La lectura es relevante porque desplaza el foco desde la especulación financiera hacia la realidad física del mercado. El petróleo no sube únicamente por el miedo geopolítico. Según el citado experto, el verdadero problema es que el sistema dispone de menos colchón para absorber interrupciones en el suministro.
LA CLAVE ESTÁ EN EL ESTRECHO DE ORMUZ
El analista identifica una posible vía de solución: aumentar significativamente el volumen de petróleo que atraviesa el estrecho de Ormuz. Actualmente, cifra ese flujo en unos 2 millones de barriles diarios y considera que sería necesario elevarlo hasta 10 millones para aliviar la tensión existente.
"Si logramos pasar de dos a diez millones de barriles diarios en los próximos tres a seis meses, habremos resuelto la crisis", señala. El problema es que, según asegura, ese escenario todavía está lejos de hacerse realidad.
Más de cien días después del inicio de la guerra en Oriente Medio, los inversores siguen intentando interpretar señales contradictorias procedentes de las negociaciones entre Irán y Estados Unidos y de una tregua que continúa siendo frágil. Esa incertidumbre ha mantenido la volatilidad en el mercado energético y en otros activos financieros.
DEL DÉFICIT AL EXCESO
La paradoja del análisis de Rystad es que la amenaza de una fuerte subida del petróleo convive con un escenario completamente distinto a medio plazo.
Galimberti cree que 2026 está marcado por un importante déficit de oferta, pero advierte de que la situación podría invertirse más adelante. En su opinión, el incremento de producción asociado al desmantelamiento de los recortes de la OPEP y la salida de Emiratos Árabes Unidos del cartel podrían acabar generando un importante exceso de suministro.
"Este es un año de déficit absoluto, pero si avanzamos en el tiempo, 2027 podría convertirse en un año de enorme superávit", resalta-.
Para el mercado, esta posibilidad añade una dosis adicional de complejidad. Los inversores podrían enfrentarse a un escenario en el que el petróleo pase de una situación de escasez extrema a otra de abundancia en un periodo relativamente corto.
EL DILEMA DEL MERCADO
La advertencia de Rystad refleja uno de los grandes dilemas que afrontan actualmente los mercados energéticos. A corto plazo, la preocupación gira en torno a la falta de oferta y a la posibilidad de que el Brent se acerque a niveles que no se contemplaban desde hace años. A medio plazo, la amenaza podría ser justamente la contraria.
Hoy el mercado teme quedarse sin petróleo. Mañana podría preocuparse por tener demasiado.
Esa contradicción ayuda a explicar por qué la volatilidad sigue dominando el comportamiento del crudo. Mientras el conflicto en Oriente Medio continúe condicionando los flujos energéticos mundiales, los inversores seguirán pendientes de una pregunta que puede marcar el rumbo de los mercados: si el petróleo se dirige hacia los 150 dólares o si la próxima gran historia será, precisamente, el exceso de oferta.




