Nvidia y Meta amplían su alianza estratégica para desplegar infraestructura de IA a gran escala
Nvidia y Meta han anunciado este martes una alianza estratégica multianual y multigeneracional para reforzar la infraestructura de inteligencia artificial (IA) de la compañía tecnológica, que incluirá el despliegue a gran escala de las CPUs Grace y la futura generación Vera de Nvidia, junto con millones de GPUs Blackwell y Rubin, así como la integración de redes Spectrum-X en sus centros de datos.

Meta construirá centros de datos a hiperescala optimizados tanto para entrenamiento como para inferencia, en línea con su hoja de ruta a largo plazo en infraestructuras de IA. El acuerdo contempla el despliegue masivo de GPUs Blackwell y Rubin, además de CPUs Grace —basadas en arquitectura Arm— y futuras CPUs Vera, junto con la integración de switches Ethernet Spectrum-X para su plataforma Facebook Open Switching System.
Jensen Huang, fundador y consejero delegado de Nvidia, ha destacado que la colaboración implica un profundo codesarrollo en CPUs, GPUs, redes y software para llevar la plataforma completa de Nvidia a los equipos de investigación e ingeniería de Meta. Por su parte, Mark Zuckerberg ha señalado que la compañía ampliará su asociación con Nvidia para construir clústeres de última generación basados en la plataforma Vera Rubin con el objetivo de ofrecer "superinteligencia personal" a escala global.
El acuerdo es un espaldarazo estratégico a Nvidia, según los analistas
Meta continuará desplegando CPUs Grace en aplicaciones de producción en sus centros de datos, con el objetivo de mejorar de forma significativa el rendimiento por vatio. Se trata del primer despliegue a gran escala exclusivamente con CPUs Grace, respaldado por inversiones en codesarrollo y optimización de software. Ambas compañías trabajan además en la futura implementación de CPUs Vera, con potencial para un despliegue masivo a partir de 2027.
La compañía tecnológica también desplegará sistemas basados en Nvidia GB300 y creará una arquitectura unificada que abarque tanto centros de datos propios como despliegues a través de socios de nube de Nvidia, con el objetivo de simplificar operaciones y maximizar rendimiento y escalabilidad. Asimismo, adoptará la plataforma de redes Ethernet Spectrum-X en toda su infraestructura para ofrecer conectividad a escala de IA con baja latencia y mayor eficiencia energética.
Meta ha adoptado asimismo Nvidia Confidential Computing para el procesamiento privado de WhatsApp, lo que permitirá habilitar capacidades de inteligencia artificial en la plataforma garantizando la confidencialidad e integridad de los datos de los usuarios. Ambas compañías colaboran para ampliar estas capacidades de computación confidencial a otros casos de uso dentro del ecosistema de Meta, reforzando el despliegue de IA a gran escala con mayores garantías de privacidad.
¿QUÉ OPINAN LOS ANALISTAS?
Los expertos valoran el acuerdo como un espaldarazo estratégico para Nvidia. Desde Hargreaves Lansdown, Matt Britzman, analista sénior, afirma que Meta ha dado a Nvidia "un voto de confianza masivo", ampliando la asociación para incluir millones de chips, procesadores, equipamiento de red y tecnología de seguridad en sus centros de datos, en lo que considera "casi un respaldo total en la carrera de la IA". Subraya que el acuerdo es multianual y multigeneracional, desde las actuales GPUs Blackwell hasta sistemas de próxima generación, y que Meta se convierte además en la primera gran compañía en desplegar las CPUs de Nvidia como chips de servidor independientes a gran escala.
Aunque no se ha facilitado una cifra económica, Britzman apunta que los beneficios reales se verán previsiblemente a partir de 2027 y que, con un presupuesto de inversión en IA de Meta que podría alcanzar hasta 135.000 millones de dólares este año, este compromiso a varios años podría valer decenas o incluso cientos de miles de millones de dólares. No obstante, matiza que Meta seguirá utilizando soluciones de otros proveedores como AMD, desarrollando chips propios y explorando hardware de Google, si bien considera que la amplitud del acuerdo deja claro quién es el socio preferente en su estrategia de IA y refuerza la posición de Nvidia en lo más alto del sector.



