La inflación de Reino Unido sube al 3,3% en marzo por el incremento del precio del combustible
El incremento del precio del combustible por la guerra en Oriente Medio ha hecho que la inflación de Reino Unido haya aumentado tres décimas en marzo, hasta situarse el Índice de Precios al Consumo (IPC) en el 3,3%, coincidiendo con las previsiones, según las cifras proporcionadas por la Oficina Nacional de Estadística británica (ONS).

De esta manera, la inflación registra en el tercer mes del año su lectura más alta en lo que va de 2026.
"La inflación aumentó en marzo, debido en gran parte al incremento de los precios del combustible, que registraron su mayor subida en más de tres años", ha destacado el economista jefe de la ONS, Grant Fitzner, que ha añadido que "el coste mensual tanto de las materias primas para las empresas como de los productos que salen de las fábricas aumentó sustancialmente, debido al alza de los precios del petróleo crudo y la gasolina".
Además, "los precios de los billetes de avión fueron otro factor que impulsó el alza, junto con el aumento de los precios de los alimentos. El único factor que compensó significativamente este incremento fue el de la ropa, cuyos precios subieron menos que en esta misma época del año pasado", ha señalado.
En particular, los precios en el sector del transporte aumentaron un 4,7%, frente al 2,4% en febrero, siendo la tasa anual más alta desde diciembre de 2022. El mayor incremento se observó en los combustibles para motores, que se encarecieron un 4,9% en el tercer mes del año, en comparación con una caída del 4,6% en a febrero. La cifra fue la más alta registrada desde enero de 2023.
Por su parte, en vivienda y servicios para el hogar, los precios subieron un 4,3%, una décima por encima respeto al mes previo, debido a las importantes subidas del gasóleo para calefacción doméstica. El coste de los alimentos y las bebidas no alcohólicas aumentó un 3,7%, cuatro décimas más. Mientras, los precios de la ropa y el calzado disminuyeron un 0,8%, en comparación con un aumento del 0,9% en febrero.
En cuanto a la tasa de inflación subyacente, es decir, aquella que excluye el efecto de la energía y de los alimentos frescos, se coloca en marzo en el 3,1%, una décima por debajo.
PENDIENTES DEL BANCO DE INGLATERRA
"El reciente aumento del IPC general en Reino Unido no nos dice prácticamente nada sobre la magnitud y la duración de la ola inflacionaria que se avecina", comenta los analistas de ING, que creen que "la escasa cantidad de datos de encuestas disponibles hasta ahora sugiere que hay pocos motivos para alarmarse por la inflación".
En su opinión, "siempre y cuando la inflación no supere significativamente el 4%, un nivel que el Banco de Inglaterra (BoE) ha identificado como más propenso a desencadenar un período persistente de presión inflacionaria, creemos que preferirá mantener los tipos de interés sin cambios este año".
El organismo británico celebrará su próxima reunión el 30 de abril y, según Danni Hewson, jefa de análisis financiero de AJ Bell, "el fantasma de la estanflación acechará a los miembros del Comité de Política Monetaria cuando intenten mantener el equilibrio. Si no suben los tipos de interés y la inflación se consolida, serán acusados de no haber actuado con suficiente rapidez, pero si Reino Unido se acerca peligrosamente a la recesión en la segunda mitad del año, se enfrentarán a críticas por no haber hecho lo suficiente para estimular una economía que lucha por mantenerse estable".
Por su parte, Emma Wall, estratega jefe de inversiones de Hargreaves Lansdown, considera que "es muy improbable que un solo dato de inflación sea suficiente para convencer a los responsables políticos de modificar el tipo de interés básico del BoE la semana que viene, aunque los analistas de mercado estarán muy atentos para ver si la votación se divide, ya que es probable que los miembros del Comité de Política Monetaria estén divididos".
"Es probable que la inflación se mantenga elevada también en abril y los mercados ya están descontando una subida de tipos a finales de este año. Sin embargo, nuestra opinión es que los tipos se mantendrán estables durante el conflicto, retomando el ciclo de recortes previsto más tarde de lo pronosticado hace apenas un par de meses, pero con miras a alcanzar un nivel neutral el próximo año", dice.




