Guía de consejos para ahorrar hasta 870 euros en la factura ante una crisis energética
El contexto vuelve a invitar, o más bien obligar, al ahorro: el ataque de Estados Unidos e Israel a Irán y el consecuente cierre del estrecho de Ormuz, vía de paso del 20% del suministro global de gas natural licuado y petróleo, amenaza de nuevo con una crisis energética. Esta es una guía de consejos para ahorrar hasta 870 euros en la factura.

Pequeñas medidas de ahorro energético, de bajo o nulo coste, pueden suponer un ahorro de 420 euros anuales, una cifra se dispara hasta los 870 euros si se parte de una situación de poca o nula eficiencia y se toman medidas que suponen un gasto inicial alto al principio, pero que serán amortizadas en pocos años, según los cálculos realizados por Kelisto.
"El mercado del gas ha reaccionado de manera rápida y brutal al estallido de la guerra. El índice ibérico se sitúa en los 54,18 euros el MWh cuando hace solo unos días rondaba los 30; un aumento vertiginoso del 80%. Los analistas advierten de que si el cierre del estrecho de Ormuz se mantiene durante las próximas semanas puede disparar el MWh de gas natural a los 90 euros, lo que incrementaría tanto el coste minorista de dicho combustible como el de la electricidad", señala Javier Martínez, portavoz de Energía del comparador.
"Dicho aumento supondría una subida del 50% en el término de energía de la tarifa regulada de luz, con un recibo promedio que puede pasar de los 47 euros al mes a los 644. Tomar cartas en el asunto y recuperar el control de nuestro gasto energético, con pequeños cambios, se antoja indispensable para el equilibrio de las finanzas del hogar", explica.
MEDIDAS DE AHORRO
1. Ajustar el termostato. Una bajada de dos grados en la calefacción de gas natural supone un ahorro medio de 54,5 euros anuales para un consumo promedio, al lograr descender el consumo un 16%. En cuanto al aire acondicionado, dos grados de subida suponen un ahorro de más de 40 euros al año, teniendo en cuenta que el uso de estos aparatos es menor que el de la calefacción. La cifra aumentará si se limita su utilización a las horas de más calor y se mantiene la temperatura con un buen aislamiento, o si se sube aún más el termostato: a 25 grados se puede estar a gusto en casa.
2. Usar bien los radiadores. Nunca obstaculices los radiadores poniendo muebles demasiado cerca, o ropa encima para que se seque: los aparatos necesitan espacio suficiente para funcionar de manera eficiente. Antes de que llegue el frío, recuerda expulsar el aire que se ha acumulado dentro de ellos, lo que comúnmente se conoce como 'purgarlos'.
3. Dile adiós al 'stand-by'. Muchos creen que es un gasto superfluo, pero se pueden ahorrar hasta 33 euros al año apagando del todo los aparatos del hogar que se quedan en 'stand-by': es decir, en espera para un rápido funcionamiento. Sumado a otros buenos hábitos, podemos ahorrarnos un buen pico en la factura de la luz.
4. Elige bombillas LED. Consumen un 23% menos que las halógenas y hasta un 90% menos con respecto a las incandescentes, ya fuera de circulación por su alto gasto y baja eficiencia. Podemos ahorrar entre 30 y 200 euros al año si instalamos bombillas LED en sustitución de halógenas o incandescentes, respectivamente. Debido a que su coste es más alto, lo ideal es cambiarlas progresivamente, conforme se estropeen las ya instaladas.
5. Trata bien a tu frigorífico. El frigorífico y el congelador son dos de los electrodomésticos que más consumen en un hogar promedio: no consumen mucho, pero necesitamos mantenerlos encendidos todo el día. Evitar introducir platos calientes, distribuir bien los alimentos o limpiar el polvo tras el aparato para asegurar una buena ventilación son trucos sencillos para gastar menos. Y recuerda que, si tu congelador genera escarcha, retirar una capa de 3 milímetros le hará consumir un 30% menos (unos 21 euros al año).
6. Revisa periódicamente tu caldera. El mantenimiento adecuado de tu caldera puede reducir hasta un 15% el consumo innecesario de gas natural, consiguiendo un ahorro de hasta 97 euros al año.
7. Cámbiate a electrodomésticos más eficientes. Aunque la inversión inicial sea alta, puede merecernos la pena a largo plazo adquirir nuevos electrodomésticos que consigan el mismo resultado consumiendo menos: la definición literal de 'eficiencia'. Una adquisición de un frigorífico 'combi' (con congelador incluido) con la etiqueta de eficiencia energética B (la anteriormente conocida como A+++) nos ahorrará hasta 60 euros al año de media con respecto a un aparato con la etiqueta D. El ahorro con otros aparatos, como la lavadora (8 euros al año) o el horno (4 euros al año), son más discretos, pero todo suma: tenlo en cuenta cuando toque renovar los electrodomésticos, por antigüedad o por funcionamiento deficiente.
8. Mejora el aislamiento de fachada y ventanas. Un buen aislamiento térmico en nuestras ventanas y nuestra fachada podría conseguir un ahorro de, ojo, 182 euros anuales, reduciendo en un 50% el consumo en calefacción. Existen varias ayudas del Gobierno para abaratar hasta en un 80% la obra, por lo que merece la pena planteárselo y, con el precio del gas al alza, amortizar en unos pocos años el desembolso inicial. Una opción barata y sencilla, si no quieres meterte en grandes obras para mejorar la eficiencia, es poner burletes en los marcos de puertas y ventanas.
9. Adquiere una caldera de condensación. Este tipo de calderas aprovechan el calor que se genera al enfriar el vapor de agua contenido en los humos de la combustión antes de que se vayan por la chimenea. Consumen un 30% menos, con lo que se puede ahorrar hasta 193 euros al año en gas.



