ECOBOLSA - Irán amenaza el tradicional rally de abril, aunque "quizás convenga mantenerse invertido"

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07/04/2026 07:36:26

Irán amenaza el tradicional rally de abril, aunque "quizás convenga mantenerse invertido"

Los mercados bursátiles siguen pendiendo de un hilo llamado Irán. No hay inversor que no tenga un ojo puesto en el conflicto bélico que está teniendo lugar en Oriente Próximo y el otro, en la Casa Blanca. Y es que tan importante está siendo lo que sucede en el estrecho de Ormuz como en la cuenta de Truth Social del presidente estadounidense Donald Trump, que tiene al mercado bailando al son que marcan sus amenazas y proclamas. De continuar así, las bolsas podrían ver esfumarse un mes históricamente muy positivo para la renta variable.

Irán amenaza el tradicional rally de abril, aunque quizás convenga mantenerse invertido

El analista financiero Mark Hulbert recuerda que, a lo largo del último siglo, el S&P 500 (o su índice predecesor) ha ganado de media un 1,3% en el cuarto mes del año, casi el doble del promedio mensual general del 0,7%. Además, el rendimiento suele ser especialmente positivo en la primera quincena del mes para luego perder cierta comba en la segunda.

Según este experto, este buen desempeño se debe a dos factores: por un lado, el deseo de la Reserva Federal (Fed) de mantener estable la liquidez en plena temporada de impuestos; por otro, las aportaciones a cuentas individuales de jubilación (IRA), que los contribuyentes realizan antes del 15 de abril para reducir su carga fiscal. "Se supone que buena parte de esa liquidez adicional y de las aportaciones a cuentas IRA acaba llegando al mercado de valores", explica.

¿UN MES MALO?

Sin embargo, la creencia de parte del mercado de que abril es un mes "malo" puede que esta vez se haga valer. Y es que, pese a los buenos rendimientos históricos que ha habido en este mes, es un período en el que algunos inversores buscan vender en lugar de esperar a mayo, aplicando el famoso sell in may and go away ("vende en mayo y vete"). Además, Hulbert señala que, aunque el rendimiento promedio de la primera mitad de abril está por encima de la media, "no es estadísticamente significativo".

"Quizás convenga mantenerse invertido en renta variable durante abril o incluso aumentar las posiciones. Pero si lo hace, no debería ser por razones de calendario", destaca este experto. "Dada la volatilidad interanual en los rendimientos mensuales, la ventaja de abril sobre otros meses no es significativa al nivel de confianza del 95% que los estadísticos suelen utilizar para evaluar si un patrón es genuino". Eso, añade Hulbert, "significa que sería demasiado arriesgado apostar a que abril será un buen mes para el mercado de valores".

No obstante, los últimos acontecimientos abren demasiados interrogantes sobre el futuro del mercado de renta variable en las próximas semanas, especialmente en un momento de debilidad para la renta variable, ya que el S&P 500 viene de cerrar su peor primer trimestre desde 2022 (-4,6%).

"Si el reciente descenso del mercado bursátil resulta no ser peor que una corrección ordinaria, el S&P 500 tocará fondo el 21 de mayo en torno al nivel de 6.000 puntos", explica Hulbert. Si fuera peor y esto fuera en realidad el inicio de un mercado bajista —y su duración y pérdida fueran iguales al promedio del último siglo—, el S&P 500 tocaría fondo dentro de nueve meses, el 2 de enero de 2027, en 4.429 puntos, con una devaluación cercana al 30%. "Y la posterior recuperación del mercado no superaría el récord histórico del 27 de enero de 2026 hasta el 2 de abril de 2031", añade.

TRES MOTIVOS PARA EL MIEDO

Como decimos, el conflicto en Irán ha entrado en su segundo mes de vida y, de momento, parece difícil que Estados Unidos e Irán puedan llegar a un acuerdo de paz, incluso a un alto el fuego. De ser así, el estrecho de Ormuz, la vía marítima por la que circula una quinta parte del suministro mundial de crudo, permanecerá cerrada y, con él, las esperanzas de que se suavicen la presión e incertidumbre que están atenazando a los mercados.

En primer lugar, por los efectos que el tensionamiento de los precios del petróleo está teniendo en la inflación. Según la mayoría de los expertos, la lectura del Índice de Precios al Consumidor (IPC) de EEUU de marzo, que se conocerá el viernes, será la primera muestra real de cuál es la situación actual tras el ataque conjunto de Washington e Israel a Teherán el pasado 28 de febrero.

Pero es que ya hay señales de presiones de precios en aumento. El componente de precios pagados del ISM para marzo, un indicador de los costes de los insumos, subió a su nivel más alto desde mediados de 2022. Russell Price, economista jefe de Ameriprise, pronostica que el IPC subirá hasta el 3,3% en marzo desde el 2,4% de febrero, con la tasa subyacente incrementándose dos décimas porcentuales, hasta el 2,7%.

No es la única referencia importante que se conocerá en los próximos días. De hecho, el jueves podría conocerse otra todavía más relevante: el Índice de Gastos de Consumo Personal, o índice PCE, el indicador favorito de la Fed para orientar su política monetaria. Si bien esta referencia corresponderá al mes de febrero, algunos analistas destacan que una lectura mayor de lo esperado complicaría el camino a seguir en materia de tipos de interés por parte de la Fed. Sin ir más lejos, los expertos de Bank of America (BofA) pronostican que alcanzará un pico del 4% en este segundo trimestre.

Precisamente relacionado con esto está el segundo miedo de los expertos: una subida de los tipos de interés. Si bien Jerome Powell, presidente de la Fed, reconoció la semana pasada que las expectativas de inflación "parecen estar bien ancladas", también subrayó que "tarde o temprano" el banco central tendrá que preguntarse "qué hacer al respecto" con la subida de los precios. "Todavía no nos enfrentamos a esa situación, porque desconocemos cuáles serán los efectos económicos", afirmó en una charla en la Universidad de Harvard.

Si bien Powell ha reconocido que las tasas están en "un buen lugar" para hacer frente a esta crisis y ha descartado nuevas subidas de tipos, ya que el endurecimiento podría ser demasiado para la salud de la economía, lo cierto es que el mercado no las tiene todas consigo. Los buenos datos de empleo de marzo han ayudado a ver las cosas con algo más de optimismo, pero el mercado otorga, según datos de la herramienta FedWatch de CME, hasta un 77% de probabilidades de que no los toque este año… y al menos un 13% de que los suba. "Sigue habiendo un listón muy alto para que la Fed siquiera abra la conversación sobre una subida de tipos, y también hay un listón alto para recortarlos", reflexiona Rob Haworth, director sénior de estrategia de inversiones de U.S. Bank.

Por último, el mercado se pregunta si los beneficios empresariales podrán aguantar toda esta presión. Por ahora, las perspectivas siguen siendo en su mayoría positivas: las estimaciones de beneficios por acción para el S&P 500 en 2026 se situaban en torno a 320 dólares el 31 de marzo, un 4,1% más que hace un año, según John Butters, analista sénior de beneficios de FactSet.

De hecho, este experto señala que los analistas están siendo "más optimistas de lo normal" conforme se está acercando la temporada de resultados. Los analistas han elevado en conjunto las estimaciones de beneficios del primer trimestre de 2026 para las empresas del S&P 500. Además, más empresas del índice han emitido una orientación positiva sobre el beneficio por acción (BPA) para el trimestre que negativa.

Sin embargo, no es oro todo lo que reluce. Y es que gran parte de ese optimismo en torno a las expectativas de beneficios del primer trimestre se concentra en el sector tecnológico. Si la IA no cumple con sus promesas, los inversores podrían volver a experimentar miedos que parecen haber olvidado. Además, Haworth cree que será difícil para las empresas ofrecer perspectivas creíbles con apenas un mes de datos del conflicto, ya que los ejecutivos podrían utilizar un tono similar al visto tras la crisis arancelaria del año pasado.

En este contexto, Morgan Stanley cree que la clave podría estar en invertir en aquellas empresas con mayor probabilidad de superar las expectativas del mercado a medida que avanza la temporada de resultados. En EEUU, por ejemplo, algunas de sus principales apuestas son Western Digital, Citigroup y RTX, todas ellas con consejo de sobreponderar, así como otros nombres de la talla de Apple, eBay o ConocoPhillips. En Europa, la entidad norteamericana destaca el potencial de la acerera ArcelorMittal, a la que siguen otras compañías como Barclays, ASML, Nokia o Banco Santander.


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