La fiebre de la IA también tiene excesos: Morningstar señala tres acciones a evitar
El mercado lleva meses premiando cualquier compañía que huela a inteligencia artificial. Pero no todas las subidas responden a una mejora equivalente de los fundamentales. Cuando el entusiasmo corre más deprisa que el negocio, las valoraciones empiezan a exigir una perfección difícil de sostener.

Ese es precisamente el mensaje que lanza Morningstar. La firma considera que tres acciones estrechamente ligadas al auge de la infraestructura para la IA se han adelantado a los acontecimientos y cotizan muy por encima de lo que justifica su valoración fundamental.
CUANDO EL MERCADO DESCUENTA UN FUTURO CASI PERFECTO
Susan Dziubinski, analista de la entidad, explica que estas compañías presentan un perfil "especulativo", un término que utiliza para describir empresas cuyo fuerte rally bursátil ha llevado las expectativas del mercado demasiado lejos.
Según indica, la inteligencia artificial continúa impulsando la demanda de infraestructuras tecnológicas, pero eso no significa que cualquier precio esté justificado.
Concretamente, según Morningstar, el mercado se muestra excesivamente optimista con Lam Research, Western Digital y Nebius.
La idea de fondo es sencilla: una buena empresa no siempre es una buena inversión si su cotización ya refleja un escenario prácticamente perfecto. No basta con tener un gran negocio. También importa el precio que se paga por él.
LAM RESEARCH: UN RALLY "EXCESIVO"
El primer nombre señalado por Morningstar es Lam Research. La firma reconoce que la compañía reúne numerosos argumentos positivos. Así, cree que sus ventajas competitivas son altas gracias a su sólida posición en la fabricación de equipos para chips y a los elevados costes que supone para sus clientes cambiar de proveedor.
Además, espera que continúe ganando cuota de mercado en un entorno donde la demanda vinculada a la inteligencia artificial sigue creciendo.
Sin embargo, Morningstar considera que la cotización ha corrido mucho más que los fundamentales. Su estimación de valor razonable se sitúa en 220 dólares, mientras que la acción cotiza muy por encima de ese nivel.
La evolución bursátil refleja esa euforia. Durante los últimos doce meses, el valor llegó a marcar un máximo de 438,50 dólares antes de corregir hasta cerrar recientemente cerca de los 351 dólares. Aun así, para Morningstar el ajuste todavía no sería suficiente para acercar el precio a su valoración.
WESTERN DIGITAL: LA IA TAMBIÉN IMPULSA A LOS DISCOS DUROS
El segundo caso es Western Digital, uno de los principales fabricantes de discos duros. Morningstar reconoce que estos dispositivos están perdiendo peso frente a las unidades de estado sólido en numerosos mercados finales. Sin embargo, también recuerda que los discos duros siguen ofreciendo una solución competitiva para almacenar grandes volúmenes de datos, una necesidad que se ha disparado con el desarrollo de la inteligencia artificial.
Ese contexto ha convertido a Western Digital en uno de los grandes beneficiados del despliegue de infraestructura para IA. La acción protagonizó un espectacular rally que la llevó a marcar un máximo anual de 799,87 dólares. Tras las últimas caídas cotiza en torno a 539 dólares, pero Morningstar sigue viendo un importante desfase respecto a su estimación de valor razonable, fijada en 415 dólares.
El mensaje vuelve a ser el mismo: el mercado ha incorporado un grado de optimismo que deja poco margen para las decepciones.
NEBIUS: LA GRAN APUESTA DE LA NEOCLOUD
El tercer valor es Nebius, una compañía que Morningstar encuadra dentro del fenómeno conocido como neocloud.
Según explica la firma, el fuerte desequilibrio entre la oferta y la demanda de capacidad para inteligencia artificial ha favorecido la aparición de nuevos operadores que construyen centros de datos, adquieren GPU y alquilan esa potencia informática a sus clientes.
Morningstar destaca que Nebius intenta diferenciarse ofreciendo no solo capacidad informática, sino también capas adicionales de software y servicios gestionados. "Nos gusta esa idea", reconoce la firma.
No obstante, ese atractivo también habría alimentado una fuerte revalorización bursátil. La acción llegó a alcanzar un máximo anual de 299,86 dólares y actualmente cotiza en torno a 219 dólares, mientras que Morningstar fija su valor razonable en 120 dólares.
La inteligencia artificial puede transformar un negocio. Eso no garantiza que cualquier precio sea razonable.
EL VERDADERO RIESGO ESTÁ EN LA VALORACIÓN
La advertencia de Morningstar no cuestiona el potencial de estas compañías ni el crecimiento estructural de la inteligencia artificial. Lo que pone sobre la mesa es otro debate mucho más incómodo para el inversor: hasta qué punto el mercado ya ha descontado ese futuro.
Cuando las expectativas se disparan, el verdadero riesgo no siempre está en el negocio, sino en el precio que se paga por él.




