Ferrovial lleva meses sin recomprar una sola acción en el Ibex: todo va al Nasdaq
Hay movimientos corporativos que dicen más que muchos discursos. Y luego están los programas de recompra de acciones, una de las herramientas más observadas por el mercado porque permiten ver dónde una empresa decide poner su dinero.

En el caso de Ferrovial, los números esconden una particularidad llamativa. La compañía cotiza simultáneamente en Madrid, Ámsterdam y el Nasdaq, pero desde que puso en marcha su actual programa de recompra en diciembre de 2025, todas las adquisiciones de acciones propias se han realizado en mercados estadounidenses. Ni Madrid ni Ámsterdam aparecen en los registros de ejecución.
Puede parecer un detalle técnico. Pero para muchos inversores es también una señal de la creciente importancia que tiene el mercado estadounidense en la estrategia bursátil del grupo.
LOS NÚMEROS DE LA RECOMPRA
Los registros oficiales presentados ante la SEC muestran una pauta repetida semana tras semana. El 19 de mayo Ferrovial adquirió 92.000 acciones en mercados estadounidenses. El día 20 compró otras 92.000. Lo mismo el 21 y el 22 de mayo. La tendencia no es puntual.
Desde el inicio del programa, el 15 de diciembre de 2025, y hasta el 22 de mayo de 2026, la empresa había recomprado un total de 4.807.874 acciones por 279,48 millones de euros. Todas las operaciones ejecutadas en plataformas de negociación estadounidenses.
La cifra resulta todavía más relevante si se tiene en cuenta que el programa está lejos de completarse. Ferrovial autorizó una recompra de hasta 15 millones de acciones, equivalente aproximadamente al 2,04% del capital social, con una inversión máxima de 800 millones de euros y vigencia hasta el 15 de octubre de 2026. La compañía apenas ha ejecutado alrededor de un tercio del programa. Quedan más de 500 millones por gastar, y todo apunta a que también irán a Nueva York.
EL PESO CRECIENTE DE WALL STREET
La lectura de fondo conecta directamente con la estrategia que Ferrovial viene desarrollando desde 2023. La compañía desembarcó en el Nasdaq en mayo de 2024 tras completar su traslado societario a Países Bajos, un movimiento que facilitó el acceso a los mercados estadounidenses y amplió su universo potencial de inversores.
El 22 de diciembre de 2025 dio el siguiente paso: su incorporación al Nasdaq 100, uno de los índices más seguidos del mundo por fondos y fondos cotizados.
El resultado ya es medible en los datos de volumen. Hay sesiones en las que Ferrovial mueve más dinero en Nueva York que en Madrid —hasta 1,1 millones de acciones negociadas en el Nasdaq frente a 745.000 en Madrid— y la revalorización de la acción en su primer año de cotización en Estados Unidos alcanzó un 40%.
La concentración de las recompras en el Nasdaq no es, en ese contexto, ninguna sorpresa. Como suelen recordar los analistas, la liquidez es uno de los grandes activos invisibles de cualquier acción: cuanto mayor es la actividad de negociación, más fácil resulta para los grandes fondos construir posiciones relevantes.
EL EFECTO QUE EL ACCIONISTA ESPAÑOL NO RECIBE
Las recompras tienen un efecto mecánico conocido: reducen el número de acciones en circulación y aumentan el beneficio por acción de cada título. Es uno de los mecanismos favoritos de muchas compañías para remunerar al accionista cuando consideran que su cotización ofrece valor.
Pero una recompra concentrada en un mercado también actúa como soporte al precio en ese mercado concreto: la empresa compra papel de forma sistemática, lo que absorbe presión vendedora y estabiliza la cotización. El accionista español recibe los beneficios indirectos de la reducción de capital; el soporte directo al precio, en cambio, se genera en Nueva York.
Ferrovial cotiza en la zona de los 58 euros en el Ibex 35, todavía un 8% por debajo de su máximo histórico de 63,54 euros marcado en febrero. Cuando hay presión vendedora sobre el valor en el parqué español, la recompra no está ahí para absorberla. Está en el Nasdaq, aunque el arbitraje entre plazas tiende a trasladar parte de ese impacto a Madrid y Ámsterdam.
¿UNA EMPRESA ESPAÑOLA O UNA EMPRESA EN ESPAÑA?
La pregunta de fondo que plantea el caso Ferrovial no es financiera. Es identitaria. La compañía tiene su sede en Países Bajos, cotiza en tres mercados, ejecuta su principal negocio en Norteamérica, que representa la mayor parte del valor de sus activos según el consenso de analistas, y gestiona su política de remuneración al accionista pensando en el inversor americano. Ferrovial sigue en el Ibex 35. Pero el dinero de la recompra está siguiendo el mismo mapa que el crecimiento de la compañía. Y ese mapa apunta cada vez más hacia Estados Unidos.
A veces las empresas explican su estrategia con palabras. Y otras veces la explican con 279 millones de euros.




