Noticias

04/11/2019 06:00:00

El ERE de Novo Banco se reducirá a 50 personas y se cerrarán siete oficinas

El expediente de regulación de empleo (ERE) que plantea Novo Banco para su negocio en España finalmente afectaría a 50 personas y se cerrarían siete oficinas, entre ellas las de plazas non-core como San Sebastián, A Coruña, Alicante o Palma de Mallorca. El banco portugués, que tiene a la venta su gestora de activos, renuncia a la banca minorista y se centrará en la banca privada y en la banca de empresas ibéricas, según ha podido saber Bolsamanía de fuentes próximas.


Hace dos semanas, Novo Banco comunicó a los representantes de los trabajadores su intención de llevar a cabo un ERE para 66 personas, lo que implicaría adelgazar su plantilla actual, que asciende a 236 trabajadores, en prácticamente un 28%, según informó El Confidencial.

Sin embargo, tras las negociaciones iniciales, el ERE tiene visos de reducirse a los 50 trabajadores, entre los servicios centrales y la red comercial, lo que finalmente supondría un recorte del 21% en la plantilla, según fuentes próximas a la negociación.

Con esta decisión, hasta siete oficinas de Novo Banco en España serían clausuradas por “no llegar a los volúmenes comerciales exigidos” por parte del banco luso y al no ser consideradas ‘core’ en su nuevo plan estratégico, centrado en la banca privada y en la banca de empresas. En concreto, se trata de las oficinas de San Sebastián, A Coruña, Alicante, Palma de Mallorca, Santander, Pamplona y Granada. Así, la red de oficinas pasaría de 18 a 11 puntos de venta.

LA SUBASTA DE LA GESTORA

Novo Banco tiene la subasta de su gestora de fondos, pensiones y sicav en la fase final, como adelantó Bolsamanía. Tressis, Santalucía y Gala Capital, los tres favoritos, pujan por Novo Banco Gestión, que tiene más de 700 millones de euros en activos, subasta en la que también están -aunque ya con menos posibilidades- Arquia Banca, Trea Asset Management y Dunas Capital.

El precio que han ofrecido estas seis entidades por Novo Banco Gestión oscila entre los cuatro y los cinco millones de euros, aunque el grupo portugués pide 15 millones por su gestora de activos en España.

El interés más amplio por hacerse con el grueso del negocio de Novo Banco en España lo mostró, sin embargo, Abanca. El banco gallego, presidido por el venezolano Juan Carlos Escotet, intentó comprar hace pocos meses todo el negocio de particulares de Novo Banco, con un volumen cercano a los 4.500 millones, lo que incluía la banca minorista, la banca privada, la gestora de activos y la banca de pymes, pero el grupo portugués se negó, convirtiéndose en el tercer fiasco de Abanca, tras los de Deutsche Bank España y Liberbank.