Enel acelera su apuesta por redes y renovables: invertirá 53.000 millones hasta 2028
Enel ha presentado este lunes su Plan Estratégico 2026-2028 con una aceleración del crecimiento y de la inversión. La energética italiana prevé destinar 53.000 millones de euros en el periodo, 10.000 millones más que en su plan anterior, con el foco puesto en las geografías más dinámicas y en actividades reguladas o contratadas que aporten visibilidad y estabilidad a los resultados.

El consejero delegado del grupo, Flavio Cattaneo, ha defendido que la compañía presenta "un plan ambicioso y creíble, con una fuerte aceleración del crecimiento gracias al aumento de las inversiones Greenfield y Brownfield, que mejorará aún más el perfil riesgo/retorno del grupo". La compañía subraya que la disciplina financiera aplicada en los últimos tres años le otorga ahora una flexibilidad adicional cercana a los 15.000 millones para reforzar inversiones y elevar la retribución al accionista.
MÁS INVERSIÓN EN REDES Y RENOVABLES
Del total previsto, más de 26.000 millones de euros se destinarán a redes eléctricas, de los cuales alrededor del 55% irá a Italia, más del 20% a Iberia y cerca del 25% a Latinoamérica. Este esfuerzo permitirá elevar la base de activos regulados (RAB) hasta unos 58.000 millones en 2028, frente a los 47.000 millones estimados para 2025, un aumento del 22%.
Otros más de 26.000 millones se invertirán en el negocio integrado, con un fuerte impulso a las energías renovables. Enel prevé dedicar alrededor de 20.000 millones a esta área —8.000 millones más que en el plan anterior— para añadir aproximadamente 15 GW de nueva capacidad, combinando proyectos Greenfield (unos 9 GW) y Brownfield (alrededor de 6 GW). Más del 75% de la nueva capacidad corresponderá a eólica y tecnologías gestionables como sistemas de almacenamiento con baterías (BESS).
Como resultado, la capacidad instalada renovable superará los 80 GW en 2028, frente a los cerca de 68 GW previstos a cierre de 2025. Además, en el segmento de clientes, la compañía espera elevar su base en el mercado libre (electricidad, gas y fibra) hasta unos 26 millones en 2028, desde aproximadamente 23 millones en 2025, apoyándose en ofertas combinadas y servicios adicionales.
DISCIPLINA FINANCIERA Y CRECIMIENTO DEL BPA
El plan contempla elevar el apalancamiento hasta en torno a 3,0 veces deuda neta/EBITDA durante el periodo, todavía por debajo de la media del sector, con el objetivo de maximizar retornos sin comprometer la solidez financiera. En 2025, la ratio deuda neta/EBITDA se sitúa en 2,5 veces, tras completar el plan de desinversiones iniciado en 2022 y reforzar el balance.
En términos financieros, Enel prevé que el beneficio por acción (BPA) aumente hasta un rango de 0,80-0,82 euros en 2028, frente a los aproximadamente 0,69 euros esperados en 2025, lo que implica un crecimiento anual compuesto cercano al 6%. Más del 90% del EBITDA ordinario acumulado en el periodo 2026-2028 —estimado en unos 74.000 millones— procederá de actividades reguladas o cubiertas por contratos a largo plazo, lo que refuerza la visibilidad de resultados.
MÁS DIVIDENDO Y NUEVA RECOMPRA
En paralelo, el grupo ha aprobado la ejecución de un nuevo tramo del programa de recompra de acciones por hasta 1.000 millones de euros, dentro del mandato autorizado por la Junta para adquirir y amortizar títulos por un máximo de 3.500 millones. Entre 2023 y 2025, Enel ha distribuido alrededor de 15.000 millones entre dividendos y recompras.
De cara a 2025, propondrá a la Junta un dividendo total de 0,49 euros por acción, y prevé que el dividendo por acción crezca también alrededor de un 6% anual entre 2025 y 2028, en línea con la evolución del BPA.
MÁS ALLÁ DE 2028 Y OBJETIVO CERO EMISIONES
Enel ofrece además visibilidad más allá del horizonte del plan. De cara a 2030, espera que la capacidad renovable siga creciendo a un ritmo medio anual del 5%, que la base de activos regulados aumente alrededor de un 6% anual y que el BPA mantenga un crecimiento similar al previsto hasta 2028.
En el plano ambiental, el grupo confirma su compromiso de alcanzar cero emisiones netas en 2040 y destaca que, a cierre de 2025, habrá reducido sus emisiones totales casi un 70% respecto a 2017, en línea con el Acuerdo de París y la senda de 1,5 °C certificada por la iniciativa Science Based Targets (SBTi).




