El petróleo se relaja por debajo los 90 dólares ante una posible intervención de la AIE
El petróleo modera su tensión este miércoles y se mantiene por debajo del nivel psicológico de los 90 dólares por barril, lo que está ayudando a estabilizar el sentimiento de los mercados tras la fuerte volatilidad registrada a comienzos de la semana por la guerra en Oriente Próximo.

En estos momentos, el barril de Brent cotiza en 89,84 dólares, con una subida del 2,29%, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) sube un 1,8%, hasta 85,81 dólares.
Parte de esta relajación llega después de que la Agencia Internacional de la Energía (AIE) haya propuesto la mayor liberación de reservas estratégicas de petróleo de su historia, según ha publicado The Wall Street Journal. Los gobiernos estarían estudiando esta medida para contener el repunte de los precios energéticos provocado por el conflicto en Oriente Próximo y se espera que los países miembros tomen una decisión este mismo miércoles.
EL NIVEL DE LOS 90 DÓLARES, CLAVE PARA LOS MERCADOS
Los analistas destacan que este umbral de 90 dólares se ha convertido en una referencia psicológica fundamental para el comportamiento de los mercados.
"Los mercados están cogiendo aire bajo un techo de 90 dólares para el petróleo", explica Stephen Innes, socio gerente de SPI Asset Management. Según el estratega, cuando el Brent se mantiene por debajo de ese nivel "los operadores de renta variable respiran, los modelos de riesgo se relajan y los algoritmos reducen la presión vendedora". Por el contrario, si el crudo supera ese nivel, "todo el mercado se tensa como un resorte".
Innes añade que la posibilidad de una liberación coordinada de reservas estratégicas ha tenido el efecto esperado: calmar temporalmente a los mercados energéticos y provocar un descenso del crudo, aunque advierte de que este tipo de intervenciones también puede recordar al mercado lo ajustado que sigue estando el sistema energético global.
Pese a esta cierta tregua en los precios, la evolución del conflicto sigue marcando el pulso del mercado energético. Aproximadamente una quinta parte del suministro mundial de petróleo transportado por mar pasa por el estrecho de Ormuz, por lo que cualquier amenaza sobre esta ruta provoca reacciones inmediatas en los mercados.
Según distintos informes militares, las fuerzas estadounidenses han destruido varios buques iraníes cerca del estrecho, incluidos 16 barcos configurados como colocadores de minas, en una operación destinada a evitar el bloqueo de esta vía estratégica.
Mientras tanto, el mercado continúa reaccionando casi en tiempo real a cada novedad procedente de la región, desde movimientos navales hasta informaciones sobre el tráfico de petroleros.
EL MERCADO BUSCA ESTABILIDAD
Desde Danske Bank señalan que la presión sobre el petróleo ha disminuido desde el lunes, cuando el Brent llegó a dispararse hasta los 118 dólares por barril en pleno repunte de tensión geopolítica.
El descenso posterior se explica en parte por las declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sugiriendo que el conflicto con Irán podría desescalarse pronto, lo que ha reducido el temor a una interrupción prolongada del suministro.
Además, Arabia Saudí está tratando de redirigir parte de su producción a través de oleoductos hacia el mar Rojo para evitar el paso por el estrecho de Ormuz, mientras que también destacan que la AIE está estudiando una liberación de reservas estratégicas superior a la realizada tras la invasión rusa de Ucrania.
No obstante, estos analistas advierten de que ninguna de estas medidas constituye una solución permanente. Mientras el tránsito de petroleros por el estrecho no recupere niveles normales, el mercado seguirá estructuralmente tensionado y vulnerable a cualquier nueva escalada del conflicto.




