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04/12/2019 06:00:00

La cúpula de Holaluz se garantiza poder vender sus acciones si hay opa en dos años

Con sólo tres jornadas en el MAB, Holaluz se ha convertido en una de las claves bursátiles de la recta final del año. Desde que saltó al parqué el pasado viernes, su cotización ha crecido casi un 21% y ha llevado su valor en bolsa por encima de los 193 millones de euros, a pesar del traspiés de este martes, en el que perdió casi un 5% de su valor, hasta situarse en 9,4 euros por título. Del mismo modo, ha hecho crecer el valor de las participaciones de sus tres fundadores: Carlota Pi, Ferran Nogué y Oriol Vila. Los tres se han marcado un compromiso de permanencia en la comercializadora de electricidad ‘verde de dos años, pero se reservan excepciones, como que llegue una oferta de compra, una opa por la totalidad de la compañía.


Cada uno de los fundadores de Holaluz gestiona el 15,6% del capital de la compañía cotizada en el Mercado Alternativo Bursátil (MAB). Es decir, tanto Pi (presidenta de Holaluz), como Nogué y Vila gestionan 3,21 millones de acciones, respectivamente. Unos títulos individuales que, tras las tres primeras sesiones en el MAB están valorados en más de 30 millones de euros.

Más allá de la valoración en sí, la compañía señala en la documentación suplementaria en la que define los parámetros de su salida a bolsa que los tres se han comprometido a no transmitir sus acciones de la sociedad durante un plazo de 24 meses a contar desde la fecha de incorporación de las acciones al MAB. Es el mismo compromiso suscrito por Carles Leg Clos, responsable del Área de Negocio de Autoconsumo de Holaluz. En su caso el porcentaje de control es menor, porque según la citada documentación suma el 1,95% del capital, representado por más de 401.000 títulos.

Junto a los emprendedores principales accionistas, los otros dos accionistas de referencia de Holaluz son el fondo Axon, con el 17,8% del accionariado; y la mutua de pensiones guipuzcoana Geroa Pentsioak, con el 8,13%. Ambos inversores institucionales se han comprometido a no traspasar sus acciones en un plazo de 18 meses.

LAS EXCEPCIONES

Y ahí entran las excepciones. La primera, que sí podrán transmitir sus acciones cuando sea “a favor de sociedades o fondos en las que tenga el control el accionista correspondiente o, en el caso de Axon, que estén gestionados por su sociedad gestora u otra entidad perteneciente a su mismo grupo”, según ha informado la compañía al MAB.

La segunda, en caso de “cualquier aceptación de una oferta de adquisición sobre la totalidad de las acciones de la sociedad o la celebración de un contrato para la transmisión de las acciones en el seno de, o que determine una, oferta de adquisición sobre la totalidad de las acciones de la sociedad”. Es decir, si en los dos próximos años se produce una opa por la totalidad de la comercializadora ‘alternativa’ de electricidad.

La tercera excepción es un mero tecnicismo, porque permite “la transmisión o cesión de la totalidad o parte de las acciones a la entidad proveedora de liquidez de las acciones de la sociedad que se designe en cumplimiento de la normativa del MAB”, según recoge en la citada documentación complementaria.