El Banco de Inglaterra no tocará los tipos y evitará alimentar las apuestas sobre una subida
El Banco de Inglaterra (BoE) mantendrá los tipos de interés sin cambios en su encuentro de este jueves y evitará cualquier acción que pueda alimentar las apuestas a favor de una subida, pero sin intentar tampoco contrarrestarlas activamente. En general, los analistas no anticipan cambios en la política monetaria británica en lo que queda de año.

"Tras el giro restrictivo del BoE en marzo, los inversores rápidamente comenzaron a descontar subidas de tipos a corto plazo, pero desde mediados de marzo hasta mediados de abril, gran parte de esos escenarios se descartaron nuevamente, sobre todo porque el gobernador, Andrew Bailey, ha dejado muy claro que el banco no tiene prisa. Durante la última semana, los precios han vuelto a cambiar debido al deterioro de los mercados energéticos y a que los datos macroeconómicos, en su mayoría, apuntan a una postura restrictiva".
Es lo que destacan los analistas de Danske Bank, cuya opinión es que el organismo se quedará en pausa en la reunión de abril. "La subida de tipos deberá sopesarse frente al considerable riesgo de agravar la inminente contracción económica. Creemos que lo más probable es que el BoE mantenga una postura neutral en el futuro previsible", dicen.
Además, no anticipan cambios en los tipos de interés durante los próximos 12 meses, aunque "con un riesgo que apunta a subidas". Lo mismo que en ING, cuyos analistas señalan que "es probable que el BoE mantenga los tipos de interés sin cambios a medida que los mercados intensifican las apuestas a una subida".
En su caso, apuestan por una decisión de 8-1 a favor de no realizar cambios: "Prevemos que al menos un funcionario (el economista jefe Huw Pill) votará a favor de una subida de tipos. Megan Greene, y con menos probabilidad Catherine Mann, también podrían verse tentadas a unirse a él. Esto probablemente dé lugar a una votación de 8 a 1 a favor de mantener los tipos sin cambios. Y, como mínimo, los partidarios de una política monetaria restrictiva querrán seguir hablando de la posibilidad de una subida en junio para mantener las expectativas de inflación bajo control".
"Nadie, y menos aún el BoE, sabe cómo evolucionará la crisis de aquí a junio. Los precios de la energía son impredecibles, pero el BoE también es plenamente consciente de que cuanto más se prolongue la interrupción del estrecho de Ormuz, mayores serán las probabilidades de que se produzcan efectos colaterales imprevistos en las cadenas de suministro. Otro desafío es que los datos recibidos desde la reunión de marzo no le han aportado mucha información sobre cómo está respondiendo la economía a la guerra", con lo que, en definitiva, no esperan que el BoE suba los tipos de interés este año, "al menos no con los precios actuales de la energía", y estiman que se mantendrán en el 3,75% en abril y durante el resto de 2026.
También tiene claro que el Comité de Política Monetaria no tomará ninguna medida esta semana la jefa de análisis financiero de AJ Bell, Danni Hewson. Como recuerda, la última votación fue unánime, con todos los miembros considerando prudente esperar y observar el impacto exacto de la guerra con Irán en los precios en Reino Unido, pero los últimos datos de inflación han comenzado a responder a esa pregunta, lo que plantea la posibilidad de una votación dividida.
"El Comité de Política Monetaria tendrá que considerar una amplia gama de riesgos posibles al tomar su decisión y se espera que la desaceleración del crecimiento salarial sea uno de los factores que le permitan mantener la calma. Si actúa con demasiada rapidez, el BoE podría arriesgarse a hundir aún más al país en la recesión que se prevé que alcance en la segunda mitad del año. Si actúa con demasiada lentitud, podríamos enfrentarnos a otro susto con los precios en la caja del supermercado", afirma.
En Rabobank tienen el mismo punto de vista, que desde la reunión de marzo los mercados energéticos se han calmado, mitigando el impacto inmediato en la economía de Reino Unido, por lo que, en abril, "la disminución de las tensiones del mercado y la falta de claridad sobre la magnitud y la duración del conflicto permiten mantener la situación sin cambios. Con el tiempo, sin embargo, un conflicto prolongado aumentaría la presión para que la vigilancia se traduzca en acción, inclinando la balanza hacia una subida de tipos".
"Dado que los datos previos al conflicto han demostrado ser sólidos, el Comité de Política Monetaria tiene suficiente confianza para continuar con su enfoque de esperar y ver y mantener tipos restrictivos durante un período prolongado", exponen en TD Securities, que prevén que el tipo de interés oficial se mantendrá sin cambios en el 3,75% por unanimidad.




