El bitcoin y las criptomonedas se mantienen en vilo ante la falta de apetito por el riesgo
Las criptomonedas tratan de levantar cabeza sin demasiado éxito. Tras llegar a superar los 82.000 dólares, el bitcoin (BTC) se sitúa ahora cerca de los 77.000 dólares y apenas se mueve en las últimas 24 horas. Por el contrario, el ethereum (ETH) avanza con algo más de convicción (en torno a un 1%) y alcanza los 2.140 dólares.

El resto de las altcoins también registra avances moderados. Las mayores subidas se observan en hyperliquid (HYPE) y zcash (ZEC), que se disparan alrededor de un 7%. Tokens como XRP, Binance coin (BNB), solana (SOL), dogecoin (DOGE) y cardano (ADA) suben con más moderación.
Estos movimientos se producen después de que los fondos cotizados (ETF, por sus siglas en inglés) de BTC al contado hayan firmado su peor día desde el pasado 29 de enero. Según datos de SoSoValue, los ETF de bitcoin registraron 648,6 millones de dólares en salidas netas repartidas entre siete fondos esta última jornada, ampliando el total de salidas netas de la semana pasada, que alcanzó los 1.000 millones de dólares y puso fin a una racha positiva de seis semanas.
"Las salidas de los ETF de bitcoin reflejan un movimiento institucional de aversión al riesgo a corto plazo, impulsado por la toma de beneficios y la incertidumbre macroeconómica", apunta Dominick John, analista de Zeus Research. Según este experto, el capital institucional sigue "activo", pero ha adoptado "un enfoque más táctico, utilizando los ETF como herramientas de liquidez para gestionar la exposición". "Los flujos dependen ahora de los tipos de interés y la volatilidad, con el capital permaneciendo al margen", agrega.
A este respecto, uno de los movimientos más relevantes en los últimos días provino de Strategy, la empresa liderada por Michael Saylor, que volvió a reforzar su exposición adquiriendo 24.869 bitcoins por aproximadamente 2.010 millones de dólares. Con esta operación, la compañía elevó sus reservas a más de 843.000 BTC, consolidando aún más su posición como el mayor poseedor corporativo de bitcoin en el mundo.
Según John, el aumento de los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense impulsó las salidas de los ETF, ya que la liquidez global se redujo y las rentabilidades libres de riesgo se volvieron más atractivas. Sumado a los temores inflacionarios, que se han intensificado tras los últimos datos y los pocos avances hacia la paz en Irán, este contexto estaría impulsando una reducción del riesgo a corto plazo entre los inversores institucionales.
Cabe recordar que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó en la red social Truth Social que ordenó cancelar un "ataque programado contra Irán mañana" tras las peticiones de Catar, Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos. Sin embargo, Trump advirtió también de que ha ordenado a los líderes militares estadounidenses que estén preparados para lanzar "un asalto completo y a gran escala contra Irán de inmediato" si no se alcanza un acuerdo aceptable.
"Sus reiteradas advertencias sobre Irán, el mensaje de que el tiempo se acaba y el tono de calma antes de la tormenta aumentan la incertidumbre geopolítica, lo que normalmente impulsa a los inversores hacia activos más seguros y a alejarse de la exposición volátil a las criptomonedas. Al mismo tiempo, el lenguaje relacionado con China en torno al comercio y el respeto suaviza parte del panorama global de riesgos comerciales. Para el bitcoin, esto significa que el ecosistema no recibe una señal clara. La tensión geopolítica presiona el apetito por el riesgo", dice Naeem Aslam, CIO de Zaye Capital Markets.
Entre tanto, otros analistas señalan que los datos onchain muestran que la caída podría ser todavía peor. Según Glassnode, la actividad en las opciones de BTC sugiere que los traders están cubriendo activamente los riesgos a la baja, lo que refleja un aumento del temor a una caída prolongada del precio. Cuando los participantes más sofisticados pagan más por protección bajista, suele indicar que no confían en que la caída haya terminado. Según los analistas, la primera zona de soporte se sitúa cerca de los 76.000 dólares, seguida de una región de demanda más amplia entre los 74.000 y 75.000.
"Desde una perspectiva técnica, bitcoin sigue teniendo dificultades para consolidarse por encima del nivel psicológico de los 80.000 dólares, que ha actuado como una resistencia clave en las últimas semanas. Cada intento de ruptura ha encontrado resistencia por parte de ventas institucionales y toma de beneficios, dejando al mercado en una fase de consolidación caracterizada por una elevada volatilidad", señala Antonio Di Giacomo, analista de XS.
El cambio en las expectativas de política monetaria también ha sido un factor decisivo. Di Giacomo apunta que ahora el mercado, tras varios meses en los que los mercados anticipaban posibles recortes de tipos por parte de la Reserva Federal (Fed) hacia finales de 2026, el repunte inflacionario impulsado por el petróleo ha obligado a los operadores a revisar sus previsiones, aumentando la probabilidad de que la Fed mantenga una postura restrictiva durante más tiempo pese a la llegada de Kevin Warsh a la presidencia del banco central.



