Amadeus se desmelena y Repsol vuelve a sufrir en la cuarta semana alcista del Ibex 35
El Ibex 35 prolongó este viernes su racha alcista tras situarse en los 18.484,50 puntos y encadenar su cuarta semana consecutiva de subidas. El catalizador fue eminentemente geopolítico: la reapertura del estrecho de Ormuz por parte de Irán desactivó parte de la prima de riesgo que pesaba sobre los mercados, permitiendo al selectivo español recuperar los niveles previos al conflicto. En estas cinco sesiones, nuestro índice ha sumado un 1,54%.

Desde el punto de vista técnico, el movimiento tiene lectura clara. Según explica César Nuez, experto de Bolsamanía, el Ibex 35 ha superado con solvencia los 18.360 puntos, nivel clave que correspondía al hueco alcista de marzo, lo que abre la puerta a un ataque a los máximos históricos en los 18.573 puntos. Por debajo, este analista fija como soporte a vigilar la zona de los 17.862 enteros.
AMADEUS E INDRA LIDERAN LAS ALZAS
En cuanto a valores, el protagonismo de estas jornadas ha recaído en Amadeus, que se ha disparado un 10,64% en un movimiento que va más allá del simple rebote. El título ha recuperado niveles técnicos clave, lo que ha cambiado el sesgo del gráfico tras semanas de presión bajista. Así, el mercado empieza a descontar que lo peor (impacto geopolítico y dudas sobre la demanda aérea) podría haber quedado atrás, o al menos estabilizado.
Muy cerca ha quedado Indra, con un avance del 8,92%, confirmando la superación de resistencias relevantes y apoyándose en un rebote técnico sobre la media de 200 sesiones. El grupo vuelve a colocarse en el radar con objetivos en la zona de 58,70 euros, reflejando el renovado interés por el sector de la defensa y de la tecnología.
También ha brillado Grifols, que ha subido un 8,06% impulsada por la aprobación de la FDA para una prueba de detección de malaria. A esto se suma un componente técnico evidente: el valor venía de semanas de castigo, y el mercado ha aprovechado cualquier catalizador positivo para reconstruir posiciones.
El tono positivo ha sido generalizado. IAG (+5,61%) ha reaccionado aliviado por la mejora del contexto geopolítico, mientras que la banca -con Banco Santander (+4,94%) a la cabeza- ha seguido aprovechando el entorno de tipos y el apetito por riesgo. Incluso valores más cíclicos como ArcelorMittal o ACS han acompañado el movimiento, confirmando que el dinero ha vuelto a los activos con mayor beta.
EL PETRÓLEO CAE Y DEJA HERIDOS EN EL CAMINO
En el lado negativo, el castigo ha sido claro y con un culpable evidente: el crudo. Repsol se ha dejado un 8,70%, penalizada por el desplome del petróleo tras la relajación de las tensiones en Oriente Medio. El mercado ha girado con rapidez: lo que antes era cobertura frente al riesgo geopolítico ahora se convierte en un lastre en cuanto desaparece ese factor.
El ajuste también ha alcanzado al bloque defensivo. Enagás (-4,81%) y Endesa (-4,28%) han sufrido en un entorno donde el inversor vuelve a rotar hacia activos más cíclicos. En la misma línea, Cellnex ha cedido un 3,96%, reflejando la menor demanda por valores considerados refugio.
Las caídas de esta semana han sido más contenidas en otros nombres como Iberdrola (-2,56%), Logista (-2,22%) o Red Eléctrica (-2,15%), en un movimiento que responde más a rotación sectorial que a deterioro fundamental.
MENSAJE NÍTIDO
Con todo, el mensaje que deja la semana es nítido: el mercado ha pasado de descontar un escenario de riesgo extremo a abrazar de nuevo el apetito por riesgo. El Ibex no solo ha subido, sino que lo ha hecho con amplitud y con respaldo técnico.
Ahora la pregunta ya no es si el rebote es sólido, sino si tiene combustible suficiente para romper máximos históricos. Y en este caso, ya no solo dependerá de la geopolítica sino también del avance de la temporada de resultados contables.




