Trump amenaza con aranceles del 25% a los países que comercien con Irán
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado la imposición inmediata de un arancel del 25% a los bienes procedentes de cualquier país que mantenga relaciones comerciales con Irán, una medida que eleva de forma significativa la presión económica sobre Teherán y que amenaza con tensar las relaciones comerciales de Washington con sus principales socios, especialmente China, el mayor comprador de petróleo iraní.

La decisión se produce en plena escalada de las protestas en Irán y de la represión del Gobierno, que, según organizaciones de derechos humanos, se ha saldado con más de 600 muertos en las últimas tres semanas. Al mismo tiempo, Trump tiene sobre la mesa un amplio abanico de opciones militares y encubiertas para una posible intervención estadounidense, que incluye desde ataques con misiles de largo alcance hasta operaciones cibernéticas y campañas psicológicas, según dos funcionarios del Departamento de Defensa citados por CBS News.
La Casa Blanca ha confirmado que un funcionario iraní ha contactado con el enviado especial de Trump, Steve Witkoff, en un tono conciliador, lo que contrasta con la postura pública de Teherán. Aun así, el propio Trump ha advertido de que su Ejército está considerando "opciones muy fuertes" si continúan las muertes de manifestantes, y ha asegurado que líderes iraníes le han llamado "para negociar", aunque ha dejado la puerta abierta a una acción antes de que se celebre cualquier reunión.
El equipo de seguridad nacional del presidente tiene previsto reunirse este martes en la Casa Blanca para analizar los siguientes pasos respecto a Irán, aunque no está claro si Trump participará personalmente. Fuentes del Pentágono señalan que cualquier respuesta militar probablemente se basaría en el uso del poder aéreo, además de acciones para interrumpir las estructuras de mando y las comunicaciones del régimen, según medios internacionales.
La amenaza de los nuevos aranceles ya está teniendo un impacto en los mercados energéticos. Los operadores de petróleo están incrementando la cobertura frente a una posible subida de los precios a un ritmo sin precedentes, ante el temor de que la crisis política y las protestas en Irán deriven en interrupciones del suministro.
Irán, que ya sufre severas sanciones estadounidenses, atraviesa una grave crisis económica marcada por el colapso de su moneda y una inflación elevada, factores que han alimentado el descontento social y han desembocado en una crisis de legitimidad para el líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei. Aunque el ministro de Exteriores iraní ha afirmado que Teherán está abierto a conversaciones con Washington, también ha subrayado que el país sigue "preparado para la guerra".
Mientras tanto, Estados Unidos ha instado a sus ciudadanos en Irán a abandonar el país o a contar con un plan de salida que no requiera asistencia del Gobierno estadounidense, en un contexto de creciente incertidumbre sobre la evolución del conflicto.



