Las siete apuestas de Citi para ganar con la temporada de resultados
La temporada de resultados está a punto de convertirse en la próxima gran prueba para la bolsa. Después de meses en los que la inteligencia artificial y los grandes valores tecnológicos han concentrado buena parte del protagonismo, los inversores buscan ahora compañías capaces de ofrecer un nuevo catalizador que justifique nuevas subidas.

En ese contexto, los estrategas de Citi han elaborado una selección de siete compañías que, a su juicio, reúnen dos características especialmente valiosas antes de presentar sus cuentas: una elevada probabilidad de superar las previsiones del mercado y un posicionamiento todavía poco saturado entre los inversores.
La combinación, según el banco, aumenta las opciones de que estas acciones reaccionen positivamente tras la publicación de sus resultados.
MÁS ALLÁ DE LA ROTACIÓN HACIA LAS SMALL CAPS
El punto de partida del análisis es el cambio de liderazgo que ha comenzado a producirse en Wall Street. En los últimos tres meses, el Russell 2000 ha avanzado un 17%, por encima del 13% registrado por el S&P 500, dominado por las grandes compañías tecnológicas.
Para Citi, este movimiento implica que una parte importante de los valores ajenos al sector tecnológico ya ha registrado fuertes revalorizaciones, lo que dificulta encontrar oportunidades evidentes.
La atención se desplaza así hacia un nuevo catalizador: las empresas capaces de sorprender positivamente cuando publiquen sus resultados.
LAS DOS CLAVES DEL FILTRO DE CITI
La entidad ha construido su selección a partir de dos criterios. El primero consiste en identificar compañías que, según el análisis de los últimos cuatro trimestres realizado por su equipo, tienen una elevada probabilidad de batir las estimaciones de beneficios.
El segundo es un bajo crowding score, un indicador que incorpora distintos factores para medir hasta qué punto una acción ya concentra el interés del mercado. En la práctica, un nivel reducido implica que el valor no ha recibido todavía un flujo masivo de dinero por parte de gestores e inversores y que su valoración no se encuentra excesivamente tensionada.
De esta forma, Citi trata de identificar acciones poco concurridas que probablemente superen las previsiones de beneficios de forma significativa. La lógica es que, si el mercado aún no ha tomado posiciones de forma generalizada, existe un mayor margen para que nuevos compradores entren tras unos resultados mejores de lo esperado.
LAS SIETE APUESTAS
Aplicando estos criterios, los expertos del banco estadounidense destacan siete compañías para afrontar la temporada de resultados. Entre ellas figuran la firma de software Teradata, el fabricante de tecnología médica Becton Dickinson, la empresa de servicios de ingeniería Leidos, la eléctrica Exelon, el grupo de cosmética Estée Lauder, el gigante de productos de consumo Procter & Gamble y la aseguradora Progressive.
Dentro de esta selección, desde Barrons ponen especialmente el foco en Procter & Gamble. Y es que la compañía solo ha incumplido las estimaciones del mercado en una ocasión durante los últimos veinte trimestres y cotiza a algo más de 21 veces los beneficios esperados para los próximos doce meses, apenas un punto por encima del múltiplo del S&P 500, frente a la prima significativamente mayor que ha registrado en distintos momentos de los últimos cinco años.
UNA ESTRATEGIA BASADA EN LAS PROBABILIDADES
Citi no plantea este filtro como una fórmula infalible, sino como un punto de partida para construir una estrategia de inversión. Una opción consiste en seleccionar una o dos compañías de la lista. La otra pasa por invertir en toda la cesta, bajo la premisa de que el comportamiento agregado puede compensar posibles decepciones individuales gracias a la probabilidad estadística de éxito del conjunto.
En temporada de resultados, el mercado no solo juzga las cifras. También evalúa quién estaba preparado para ellas y quién todavía tiene margen para cambiar de opinión.
Esa es precisamente la filosofía que subyace en el análisis de Citi. En un mercado donde muchas valoraciones ya reflejan grandes expectativas, encontrar compañías capaces de sorprender sin que el consenso haya agotado previamente su recorrido puede convertirse en una de las pocas ventajas competitivas que todavía quedan para el inversor.




