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15/12/2019 09:26:39

OPINI√ďN | Alemania rescata un banco y da otra bofetada a los accionistas del Popular

Un gran pa√≠s europeo ha vuelto a rescatar a un banco en apuros con dinero p√ļblico. El culpable esta vez es Alemania y la entidad salvada es NordLB (un banco regional, parecido a nuestras antiguas cajas). E Italia estudia hacer lo mismo con la Banca Popolare de Bari. Un nuevo agravio comparativo para los accionistas y bonistas del Popular, sobre el que el Gobierno sigue sin decir ni p√≠o.


Despu√©s del hundimiento de las cajas y de que Espa√Īa estuviera a punto de salirse del euro en 2012, la UE decidi√≥ quitar las competencias de supervisi√≥n al Banco de Espa√Īa (que pasaron al BCE) y elaborar una normas de resoluci√≥n bancaria que evitaran futuros rescates de bancos con dinero p√ļblico, por la injusticia que supone para el contribuyente y por el riesgo para las finanzas de los Estados.

Nosotros fuimos el primer pa√≠s que aplic√≥ escrupulosamente esta normativa con la precipitada (aunque en ning√ļn caso inesperada) resoluci√≥n del Banco Popular en junio de 2017. Ante la imposibilidad de una soluci√≥n privada -en la subasta de Emilio Saracho, nadie ofreci√≥ un precio positivo-, la Junta √önica de Resoluci√≥n, el organismo creado para aplicar el nuevo sistema, oblig√≥ a accionistas y tenedores de deuda subordinada a asumir las p√©rdidas y as√≠ evit√≥ el uso de dinero del contribuyente.

Todo ser√≠a perfecto salvo por uno detalle: que hemos sido los √ļnicos en hacerlo as√≠. En todos los casos posteriores de bancos inviables, los dem√°s pa√≠ses los han rescatado con dinero p√ļblico. A las dos semanas de la ca√≠da del Popular, Italia prefiri√≥ inyectar 5.000 millones de euros (que pueden llegar a 17.000) a Banca Popolare de Vicenza y Veneto Banca, una actuaci√≥n muy sangrante por la proximidad temporal y que pretend√≠a evitar las p√©rdidas a miles de peque√Īos bonistas. Luego vino el peque√Īo banco let√≥n ABLV y ahora, el alem√°n NordLB. Una lista que puede engrosarse con el tambi√©n italiano Banca Popolare di Bari, pendiente de las discrepancias en la coalici√≥n de Gobierno italiana sobre si debe rescatarlo el Estado o sus accionistas y bonistas.

LEGAL PERO ESCANDALOSO

Estos casos se acogen a las innumerables excepciones de la normativa que permiten a los Estados saltarse el procedimiento de resoluci√≥n alegando pr√°cticamente cualquier cosa. Es decir, son legales. Y Espa√Īa podr√≠a haber hecho lo mismo con el Popular si la prioridad del entonces ministro de Econom√≠a, Luis de Guindos, no hubiera sido evitar el uso de dinero p√ļblico.

Pero es un auténtico escándalo que todo el mundo -menos nosotros- se salte a la torera una ley que se supone que debe ser obligatoria e igual para todos los países. Esta semana, el Financial Times ha publicado un durísimo editorial criticando este comportamiento, en el que asegura que las normas se han demostrado inadecuadas porque tienen demasiados resquicios, y porque unos países pueden irse de rositas y otros no.

NUESTRO GOBIERNO, CALLADO

"As√≠ no es como se pretend√≠a que se hicieran las cosas en el nuevo mundo de la uni√≥n bancaria", advierte EL FT. Y a√Īade que, "cuando se llega a una situaci√≥n cr√≠tica, los responsables del nuevo r√©gimen han reculado ante la idea de forzar un rescate interno (bail-in). En vez de eso, han vuelto a la da√Īina pr√°ctica de hacer que los contribuyentes paguen (bail-out) por los errores de loa banqueros y los inversores. Los pol√≠ticos se est√°n comportando como adictos incapaces de dejar su h√°bito".

Con todo, lo m√°s grave, a su juicio, es el doble rasero entre pa√≠ses de la zona euro, con Alemania acusando ahora a Italia de no resolver los problemas de su banca... "cuando Alemania tiene los mismos esqueletos en el armario". Es evidente que el peor agravio es el de Espa√Īa con el Popular. Resultar√≠a chocante que nuestro Gobierno pidiera ahora dar marcha atr√°s para poder rescatarlo con dinero p√ļblico como hacen estos dos pa√≠ses. Pero no chirriar√≠a que proteste por esta forma de ignorar ol√≠mpicamente la ley por parte de nuestros socios, y que exigiera a Bruselas que la impida y que obligue a estos pa√≠ses a imponer p√©rdidas a accionistas y bonistas. O jugamos todos o se rompe la baraja.