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26/07/2022 16:23:32

El FMI recorta el PIB global: España crecerá un 0,8% menos en 2022, hasta el 4%

Hachazo del Fondo Monetario Internacional (FMI) al crecimiento global. La espiral inflacionista y las consecuencias derivadas de la invasión de Ucrania han provocado que la institución haya recortado sus previsiones de avance del PIB para la mayoría de las economías del mundo, siendo España una de las más afectadas por el recorte del organismo. Así, el Fondo estima que el PIB español crecerá un 4% en 2022 y un 2% en 2023, lo que supone un recorte de 0,8 y 1,3 puntos porcentuales, respectivamente.


Según la previsión de base del FMI, el crecimiento mundial se ralentizará desde el 6,1% del año pasado hasta el 3,2% este año y el 2,9% el próximo, lo que supone una reducción de 0,4 y 0,7 puntos porcentuales respecto a abril. “Esto refleja el estancamiento del crecimiento en las tres mayores economías del mundo -Estados Unidos, China y la zona euro- con importantes consecuencias para las perspectivas mundiales”, señalan desde el organismo.

En Estados Unidos, la reducción del poder adquisitivo de los hogares y el endurecimiento de la política monetaria harán que el crecimiento se reduzca al 2,3% este año y al 1% el próximo. En China, los nuevos cierres y el agravamiento de la crisis inmobiliaria han reducido el crecimiento al 3,3% este año, el más lento en más de cuatro décadas, sin contar la pandemia.

Por su parte, en la eurozona, el crecimiento se ha revisado a la baja, hasta el 2,6% este año y el 1,2% en 2023, como consecuencia de los efectos de la guerra de Ucrania y del endurecimiento de la política monetaria. Entre los países más afectados por los recortes de previsiones del FMI se encuentran Alemania e Italia, que se quedarían al borde de evitar una recesión en 2023.

Así, el país germano crecería solo un 1,2% este año y en 2023 el repunte de su PIB se vería reducido al 0,8%. Por su parte, el país transalpino, según cálculos del FMI, verá como su producto interior bruto avanza un 3% este año, pero el avance será únicamente del 0,7% en 2023. Por otro lado, Reino Unido crecerá un 3,2% en 2022 y un 0,5% en 2023, evitando también una recesión, mientras que Francia crecerá al ritmo del 2,3% y el 1% en 2022 y 2023, respectivamente.

“El panorama se ha ensombrecido considerablemente desde abril. El mundo puede estar pronto al borde de una recesión global, sólo dos años después de la última”, señala el Fondo. El organismo destaca que la cooperación multilateral será “clave en muchos ámbitos, desde la transición climática y la preparación para las pandemias hasta la seguridad alimentaria y las dificultades de la deuda”. “En medio de grandes desafíos y luchas, el fortalecimiento de la cooperación sigue siendo la mejor manera de mejorar las perspectivas económicas y mitigar el riesgo de fragmentación geoeconómica”, apuntan.

Asimismo, la inflación mundial se ha revisado al alza, en parte debido al aumento de los precios de los alimentos y la energía. Se prevé que este año la inflación alcance el 6,6% en las economías avanzadas y el 9,5% en las economías de mercado emergentes y en desarrollo, un alza de 0,9 y 0,8 puntos porcentuales, respectivamente. Además, el FMI espera que se mantenga elevada durante más tiempo.

“La inflación también se ha ampliado en muchas economías, reflejando el impacto de las presiones de costes derivadas de la interrupción de las cadenas de suministro y de unos mercados laborales históricamente ajustados”, sentencia el organismo.

En cuanto a los riesgos, el FMI señala que se han inclinado “abrumadoramente a la baja”, citando entre ellos el posible corte del flujo de gas ruso a Europa y el endurecimiento de las condiciones financieras mundiales que podría provocar la dificultad de endeudamiento de las economías de desarrollo o la elevada inflación, la inseguridad alimentaria y los cierres por Covid-19.

“En un escenario alternativo plausible en el que se materialicen algunos de estos riesgos, incluido el cierre total de los flujos de gas ruso a Europa, la inflación aumentará y el crecimiento mundial se desacelerará aún más, hasta situarse en torno al 2,6% este año y al 2% el próximo, un ritmo que el crecimiento sólo ha alcanzado en cinco ocasiones desde 1970”, detallan desde el Fondo. “En este escenario, tanto Estados Unidos como la zona del euro experimentarán un crecimiento casi nulo el próximo año, con efectos negativos para el resto del mundo”, concluyen.