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28/04/2021 12:28:57

Perfil del nuevo paciente Covid en las UCI: no inmunizados de 40-50 y embarazadas

El perfil de los pacientes que ingresa en las Unidades de Cuidados Intensivos ha cambiado en solo un mes por dos motivos: primero, los nuevos ingresados son más jóvenes porque los mayores están vacunados; en segundo lugar, las nuevas cepas de coronavirus tienen un curso más rápido.


Ricard Ferrer, presidente de la Sociedad Española de Medicina Intensiva, Crítica y Unidades Coronarias (SeMicyuc), asegura que las nuevas variantes están influyendo en la gravedad de los pacientes, especialmente en los más jóvenes (los de 40 y 50 años) que llegan a las consultas con cuadros clínicos "muy agudos" de la enfermedad.

Ferrer sostiene que el predominio de las variantes de curso rápido y muy contagiosas, como la cepa británica, ha propiciado un cambio drástico de tendencia: antes "los pacientes iban primero a sala, unos mejoraban y otros iban a la UCI", recuerda.

Este médico intensivista y jefe de la UCI del hospital Vall dHebron (Barcelona) augura que en las próximas semanas la población en las Unidades de Cuidados Intensivos será más joven, porque será la no inmunizada en un escenario que cuenta cada vez "con más vacunas y menos restricciones".

La media de edad actual está en 62 años, según datos recogidos por la Agencia EFE, pero en unas semanas esta media bajará hasta situarse entre los 40 y 50 años. A los intensivistas también les preocupan los menores de 35 que, aunque no son muchos los ingresados en UCI en este momento, coinciden en un patrón de obesidad.

Especial atención merecen las embarazadas que se contagian de Covid en un estado avanzado de la gestación, que deben ingresar para recibir una vigilancia estrecha ya que la respiración está muy dificultada y requieren cuidados de monitorización del feto.

Sin embargo, pese a esta evolución a un perfil más joven, la mortalidad sigue estable en las UCI, manteniéndose en torno al 20%. "Es muy difícil que la mortalidad baje mucho más", subraya Ferrer. Se trata de una unidad en la que quienes ingresan están en riesgo de fallecimiento:¡, por lo que "no hay mortalidad cero".

Aunque los pacientes jóvenes tienen mejor pronóstico y más reserva funcional, eso no se ha visto reflejado en la tasa de fallecimientos porque, según Ferrer, "aún tenemos una mezcla de edades en las UCI".

Los intensivistas constatan que buena parte transmisión "social" del virus se da "cuando se salta a la informalidad en el ambiente y no hay protocolos súper restrictivos, ni una adecuada ventilación, ni gente espaciada con mascarillas". Y la saturación en las UCI por este incremento de contagios "progresivo y contenido" revierte en una "situación generalizada de parón quirúrgico", explica.

No obstante, Ferrer apunta que "no estamos en una cuarta ola. Decir eso sería exagerado" y argumenta que el aplazamiento de las intervenciones sigue un patrón "heterogéneo e irregular", según centros hospitalarios y comunidades autónomas.

Retrasar o no una operación es, en definitiva, una decisión de hospital a hospital, añade. Para contener la trasmisión, Ferrer apela a mantener las restricciones y considera que si finalmente el 9 de mayo termina el estado de alarma, tendrá que haber alternativas que, en el caso de los hospitales, permitan hacer contrataciones adicionales como las de personal jubilado o contratos específicos, sólo posibles en una situación excepcional.

Por tanto, Ferrer confía en que si decae el estado de alarma se apruebe algún real decreto que mantenga las actuales facilidades en la contratación.

Y en esta tesitura comenta que en los hospitales ya se está organizando el verano para que "se pueda dar servicio a todo el que lo necesite", pero también para que los profesionales sanitarios puedan, esta vez, disfrutar de su periodo de descanso, por primera vez desde el inicio de la pandemia.