Trump amenaza con atacar Irán mientras los disturbios dejan cientos de muertos y miles de detenidos
Los focos de tensión no paran de aumentar en el frente geopolítico. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha afirmado que sus Fuerzas Armadas están "analizando muy seriamente" atacar Irán en respuesta a la represión de las protestas contra el régimen de los ayatolás.

"Lo estamos analizando muy seriamente. El Ejército lo está analizando y estamos barajando algunas opciones muy sólidas", afirmó este domingo a bordo del avión presidencial. Cabe señalar que Trump había advertido a las autoridades iraníes de que si respondían violentamente a las protestas se arriesgaban a la intervención estadounidense. Cuestionado sobre si las autoridades iraníes se habían sobrepasado, el mandatario respondió afirmativamente e indicó que "parece que hay algunas personas asesinadas que no deberían haberlo sido".
No obstante, Trump también indicó que los líderes iraníes se han puesto en contacto con la Casa Blanca, que se "está preparando una reunión" y que Teherán "quiere negociar" aunque también reconoció que "quizás tengamos que actuar antes" de dicho cónclave. Irán cortó el acceso a Internet desde el pasado jueves para tratar de frenar las protestas.
Las declaraciones de Trump llegan después de que Irán amenazara con atacar objetivos estadounidenses si Washington se entromete en las protestas, cuyas autoridades aseguran que están impulsadas por Israel y Estados Unidos. "Hoy estamos en guerra contra el enemigo sionista y Estados Unidos en cuatro frentes: económico, cognitivo, militar y terrorista", declaró este domingo el presidente del parlamento iraní, Mohammad Baqer Qalibaf.
"En el marco de la legítima defensa, no nos limitamos a reaccionar tras la acción y actuaremos en función de las señales objetivas de amenaza. Les pedimos a Trump y a sus aliados en la región que no calculen mal. Si Estados Unidos lanza un ataque militar, tanto los territorios ocupados como las bases militares y marítimas estadounidenses serán objetivos legítimos para nosotros", agregó Qalibaf.
Según los analistas de Danske Bank, cabe esperar un ataque de Estados Unidos contra Irán en el contexto actual. "Creemos que el próximo objetivo más probable de la administración estadounidense podría ser el régimen islámico de Irán. El bombardeo en junio que apuntó a las instalaciones nucleares de Irán resultó ser solo un revés temporal para el programa nuclear iraní", afirman los expertos del banco danés.
"Ahora que Estados Unidos tiene acceso a las reservas de petróleo venezolano, podría estar menos preocupado por una posible represalia iraní que interrumpa el comercio de petróleo en el Golfo Pérsico y, lo que es importante, las actuales protestas antigubernamentales en Irán podrían darle a la alianza Estados Unidos-Israel un pretexto para intervenir", añaden.
Según los datos de la ONG Human Rights Activists News Agency (HRANA), que opera desde Estados Unidos, los disturbios en Irán han dejado un total de 528 muertos —490 manifestantes y 48 agentes de seguridad— y más de 10.600 detenidos tras dos semanas de protestas contra el régimen de los ayatolás.
Las manifestaciones comenzaron en Teherán el 28 de diciembre. El desencadenante fue la protesta de los comerciantes del Gran Bazar, enfurecidos por la fuerte caída del rial, actualmente en mínimos históricos, además de la inflación galopante que asola el país y que alcanza hasta el 70% en alimentos básicos, así como el desabastecimiento de combustible. Esta situación ha sido motivado por el restablecimiento de las sanciones del Consejo de Seguridad de la ONU, el cual consideró que Teherán no había cumplido con las obligaciones de limitar su programa nuclear que estaban contempladas en el acuerdo firmado en 2015.
Ello ha mermado el poder adquisitivo de millones de ciudadanos, que han salido a la calle a protestar contra el régimen clerical que gobierna Irán desde la Revolución Islámica de 1979. Posteriormente, estas manifestaciones han adquirido un cariz social y juvenil contra los postulados religiosos que rigen el país.



