"Esta tregua no es un acuerdo de paz": ¿se atreverán a cruzar los barcos el estrecho de Ormuz?
El acuerdo entre EEUU e Irán para un alto el fuego durante dos semanas ha provocado alivio en los mercados. Y es que supondrá, en principio, la reapertura del estrecho de Ormuz y el tránsito de nuevo de barcos por esta importante vía marítima, por la que circula una quinta parte del suministro mundial de crudo. Sin embargo, los analistas se muestran algo escépticos, y es que dejan claro que el conflicto no se ha resuelto por completo, lo que podría llevar a las navieras a ser prudentes y mantener el ancla echada.

"Esta tregua a corto plazo no es un acuerdo de paz, y cabe preguntarse si alguien estará dispuesto a navegar por el estrecho mientras el conflicto no se resuelva por completo", dicen los analistas de Rabobank. En su opinión, quedan por delante "al menos dos semanas de incertidumbre prolongada", aunque "posiblemente más, si ambas partes acuerdan extender las negociaciones".
La incertidumbre en torno a Ormuz y al transporte marítimo sigue siendo máxima, y es que Irán ha avisado que seguirá cobrando peajes junto con Omán, añadiendo que solo podrán pasar entre 10 y 15 barcos al día, lo que según los estrategas del banco holandés representa "una fracción mínima del flujo normal".
"¿Es eso la reapertura total de Ormuz que EEUU fijó como condición previa?", se preguntan estos expertos, que dicen que "la niebla de la guerra sigue presente, aunque los combates puedan haberse detenido por ahora". "Nadie sabe qué ocurrirá después, pero el abanico de posibles escenarios" sigue siendo amplio, dicen.
No obstante, creen que las últimas informaciones refuerzan su escenario base, en el que estiman que "los combates terminarán a mediados de abril con una reapertura gradual de Ormuz -y en términos favorables a EEUU-".
Lo cierto es que Irán ha asegurado que los barcos podrán transitar con seguridad por el estrecho durante las dos próximas semanas "en coordinación con las Fuerzas Armadas iraníes y teniendo en cuenta las limitaciones técnicas". Pero ni las propias navieras tienen claro cómo será la situación a partir de ahora.
La propia Maersk, la segunda mayor naviera del mundo, que se ha visto muy afectada por la paralización del tránsito a través del estrecho de Ormuz, ha dejado claro que el alto el fuego "puede generar oportunidades de tránsito", aunque cree que aún no hay plena seguridad marítima.
La compañía danesa, de hecho, ha confirmado que ha pedido a ambas partes mayor claridad sobre los términos del acuerdo, y es que aún ve cierto peligro para los barcos. Por eso ha dicho que cualquier decisión de transitar por el estrecho se basará en evaluaciones de riesgo continuas, un seguimiento riguroso de la situación de seguridad y la orientación disponible de las autoridades y socios pertinentes.
"La visibilidad es baja y prevemos que la situación seguirá siendo cambiante. Por el momento, adoptamos un enfoque prudente", ha dicho la naviera danesa, que seguirá "monitoreando de cerca la situación" y actualizará su postura a medida que la situación "se aclare en las próximas horas y días".
Como dice Kathleen Brooks, directora de investigación de XTB, "para que el estrecho de Ormuz funcione eficazmente las aseguradoras y las navieras deben tener la certeza de que el riesgo para los buques que lo atraviesen ha disminuido". Recuerda también que "más de 800 petroleros se encuentran actualmente varados en el estrecho", y "es necesario que se muevan en los próximos días" para que el mercado confíe de verdad en una pronta resolución del conflicto.
También sobre este tema han hablado los analistas de BNY Mellon. "En las últimas 24 horas, 20 buques transitaron por el estrecho, lo que representa un 33% menos que la media". Creen que "las dudas sobre el acuerdo de alto el fuego reflejan las limitaciones técnicas de Irán, ya que el paso seguro requiere coordinación con sus fuerzas armadas".
"Se estima que 800 buques esperan para abandonar el golfo, entre ellos 208 buques químicos, 426 petroleros, 34 buques de gas licuado de petróleo (GLP) y 19 de gas natural licuado (GNL)", pero lo que está claro, apuntan, es que "la cuestión de los costes de los seguros, los posibles peajes y otras restricciones limitarán cualquier retorno a la normalidad".
David Morrison, analista sénior de mercado en Trade Nation, apunta asimismo que la incertidumbre en torno a Ormuz aún es grande. Este experto se ha referido a las palabras de Irán, que ha dicho que el paso seguro por el estrecho se coordinaría con las fuerzas armadas iraníes durante estas dos semanas, aunque cree que "lo que esto significa en la práctica dista mucho de estar claro".
"Se especula con que Irán podría exigir un peaje a los buques que transiten por el estrecho. Pero el estrecho de Ormuz es una vía marítima internacional y, por lo tanto, no es territorio iraní", comenta al respecto. Bajo su punto de vista, todo dependerá de lo que pase en los próximos días y de cómo discurran las negociaciones entre Washington y Teherán.
En este sentido, dice que "si el tráfico marítimo comienza a reanudarse y hay indicios sólidos de que la situación puede volver a la normalidad previa a la guerra, esto animará a los inversores". Pero, añade, "dada la complejidad de la situación, es poco probable que un alto el fuego de dos semanas sea suficiente para convencer a los inversores de que es seguro volver a navegar por el estrecho".
NEGOCIACIONES
Está previsto que las negociaciones entre EEUU e Irán se lleven a cabo en Islamabad, capital de Pakistán, a partir de este viernes. El plan de 10 puntos que Teherán ha presentado a Washington incluye un mayor control del tráfico marítimo por parte de Irán y el levantamiento de sanciones, entre otras medidas como la retirada de las fuerzas de combate estadounidenses de todas las bases regionales, el levantamiento de todas las sanciones, la liberación de los activos iraníes congelados en el extranjero y el pago íntegro de los daños sufridos por Irán a causa de la guerra.
Según ha dicho el propio presidente estadounidense, Donald Trump, este plan "constituye una base viable para la negociación", aunque lo cierto es que muchos de los preceptos iraníes chocan con el plan de paz de 15 puntos del republicano, en el que entre otras cosas EEUU exigía que Irán abandonara todas las amenazas al transporte marítimo, entregara su uranio, desmantelara sus instalaciones nucleares y pusiera fin al apoyo a sus aliados regionales.
"De momento, parece que Teherán controlará el estrecho de Ormuz, con un peaje que podrá cobrar para reconstruir el país. Según las últimas estimaciones, podría recaudar hasta 90.000 millones de dólares al año de esta manera, convirtiendo instantáneamente a Irán en una de las economías más ricas del Golfo", explican los analistas de XTB.
Aunque, añaden, "por otro lado, permitir el paso de los barcos por el estrecho implica renunciar a su mayor poder de negociación y da al resto del mundo la oportunidad de reabastecerse y prepararse para un posible conflicto más prolongado".
Queda claro que Ormuz desempeñará un papel central en las conversaciones entre EEUU e Irán, pero está por ver si se puede alcanzar o no un acuerdo de paz sostenible.




