El Brent supera los 70 dólares, máximos de cuatro meses, ante un posible ataque a Irán
Las preocupaciones sobre el impacto de un posible ataque militar estadounidense contra Irán han elevado los precios del petróleo, en especial del Brent, que ha logrado superar los 70 dólares por barril, cotizando en máximos de cuatro meses.

Las subidas tanto en el crudo de referencia en Europa como en el West Texas han llegado a ser mayores del 2% durante la jornada. Además, en el caso del crudo estadounidense ha superado los 65 dólares por barril, alcanzando también su nivel más alto en cuatro meses.
Con amenazas de ataques militares, el presidente de EEUU, Donald Trump, ha aumentado la presión sobre Teherán para que ponga fin a su programa nuclear. Hay que destacar que Irán es el cuarto mayor productor de la OPEP, con una producción de 3,3 millones de barriles diarios de crudo, mientras que exporta alrededor de 1,5 millones de barriles diarios.
"Los mercados petroleros continúan fortaleciéndose en medio de la creciente preocupación por una posible escalada entre EUU e Irán", apuntan los analistas de ING.
Como explican, "la principal incertidumbre que enfrenta el mercado es la posible escalada de tensión. El presidente Trump advirtió que se agota el tiempo para llegar a un acuerdo, a medida que los buques estadounidenses se acercan a la región. Claramente, esta retórica más agresiva ha generado inquietud en el mercado petrolero ante la posibilidad de interrupciones en el suministro".
"Esta será la preocupación más inmediata en cuanto al suministro. Sin embargo, también existe preocupación por las posibles consecuencias para los suministros regionales de petróleo. Cualquier escalada podría suponer un riesgo para los flujos de petróleo del Golfo Pérsico a través del Estrecho de Ormuz, por donde pasan alrededor de 20 millones de barriles diarios de crudo. De no producirse una escalada, los fundamentos bajistas deberían volver a cobrar protagonismo, lo que llevaría al mercado a una tendencia a la baja", añaden.
Desde RBC continúan indicando que, "aunque Teherán ha mostrado su disposición a negociar con Washington, aún no es seguro que acepte renunciar al enriquecimiento de uranio y suspender por completo su programa nuclear. Si bien los ataques conjuntos estadounidenses e israelíes de junio causaron daños significativos a las principales plantas de enriquecimiento de Fordow y Natanz, algunos expertos han sugerido que Irán podría haber retirado suficiente uranio altamente enriquecido y centrifugadoras de alta velocidad para reiniciar clandestinamente su programa".
Creen que, "además de poner fin al enriquecimiento, es probable que Trump busque limitar las actividades de misiles de Irán, ya que el liderazgo ha estado trabajando rápidamente para reconstruir las capacidades de defensa aérea, lo que podría limitar el acceso sin restricciones de Israel al espacio aéreo iraní. Hasta la fecha, el Líder Supremo se ha resistido a imponer tales restricciones a sus actividades nucleares y de misiles, a pesar de años de sanciones y la reciente acción militar. Es incierto que ceda ahora, incluso ante la flota estadounidense en la región, sobre todo porque no está claro si tales concesiones conducirán a la revocación total de las sanciones, dado que la mayor parte de las medidas económicas punitivas fueron impuestas por el Congreso y no por la Casa Blanca".
Según indican, a diferencia del caso de Venezuela, "no existe un proceso sencillo para que el presidente derogue las medidas del Congreso, incluso si la Casa Blanca tiene cierto margen de maniobra para su aplicación, aunque el Congreso también mantiene cierta supervisión en ese ámbito. Mientras las sanciones permanezcan vigentes, es improbable que las instituciones financieras occidentales regresen a Irán, lo que limita el potencial beneficio económico de un acuerdo".
Si esto deriva en un conflicto militar, "la preocupación en el sector energético no solo radica en la producción diaria de petróleo, sino también en la interrupción de los buques cisterna que transportan petróleo y gas natural licuado (GNL) a través del Estrecho de Ormuz", comenta Derren Nathan, jefe de investigación de acciones de Hargreaves Lansdown.
Finalmente, en Citi consideran que los precios del petróleo podrían mantenerse más altos de lo esperado, a pesar de que los mercados anticiparon un gran exceso de oferta a principios de año.
"Las interrupciones de la producción en Kazajistán, el frío extremo en EEUU, las tensiones geopolíticas en Oriente Medio y el endurecimiento de las restricciones estadounidenses a la compra de petróleo ruso contribuyen a la fortaleza del precio", que "podrían moderarse y el Brent debería bajar a medida que el clima en EEUU se calienta y el campo Tengiz de Kazajstán regresa, pero una mayor escalada geopolítica puede elevar los precios", concluyen.




