El oro sigue de rally y marca nuevos máximos históricos por encima de 5.200 dólares
El oro sigue un día más con su escalada y este miércoles marca nuevos máximos históricos por encima de los 5.200 dólares por onza. El valor refugio por excelencia espera, como el resto del mercado, a la cita clave del día, la decisión de política monetaria de la Reserva Federal (Fed) de EEUU, en medio de la debilidad del dólar.

El metal precioso sube más de un 4%, superando holgadamente la barrera de los 5.200 dólares. En lo que llevamos de 2026 acumula una subida de aproximadamente el 22%, tras haberse revalorizado casi un 70% en 2025. Las alzas del oro, según Kelvin Wong, analista senior de mercado de Oanda, se deben "a la fuerte correlación indirecta con el dólar", que no deja de caer, y al que no le han venido nada bien las palabras del presidente estadounidense, Donald Trump, quien ha restado importancia a la devaluación de la divisa de EEUU.
"La incertidumbre comercial y geopolítica, ligada a un amigo y aliado estadounidense cada vez menos fiable, así como la creciente preocupación por el futuro de la credibilidad de la Reserva Federal una vez que Jerome Powell deje el cargo (esta se desvanecerá), sigue lastrando al dólar estadounidense", comenta Ipek Ozkardeskaya, analista sénior en Swissquote, que cree que aún así, "esto difícilmente convencerá a la Fed de recortar los tipos hoy".
Por ello todos esperan para ver la redacción de Trump, cuyas palabras tras la reunión del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) "podrían empeorar la situación para el dólar estadounidense, para deleite de los inversores a largo plazo en oro y plata".
Y es que se esperan más subidas en los metales, que ya registran siete sesiones consecutivas de ganancias. "Si nos fijamos únicamente en los movimientos de precios, este repunte podría atribuirse a factores habituales como las tensiones geopolíticas o las expectativas sobre los tipos de interés", dice Linh Tran, analista de mercado de XS.com.
Sin embargo, apunta este experto, "al analizar el contexto más amplio del sistema financiero global, resulta evidente que el oro está subiendo no solo por la ansiedad del mercado, sino también porque la confianza en el orden monetario-fiscal global está cambiando hacia una postura más cautelosa". Por tanto, afirma, "esto no parece ser un shock pasajero, sino más bien un proceso de reposicionamiento del papel del oro dentro del sistema".
Lo que queda cada vez más claro con el avance del metal precioso es que "los mercados ya no valoran el oro principalmente por su rendimiento, sino por su capacidad para protegerse contra riesgos sistémicos", apunta Tran, que explica que "a medida que las incertidumbres fiscales, geopolíticas y monetario-estructurales dejan de ser problemas cíclicos a corto plazo y se vuelven más persistentes, la confianza cobra mayor importancia", y ahora mismo los inversores parece que solo confían en el oro para resguardarse de los vaivenes del mercado.
DEUTSCHE ELEVA PREVISIONES
Y ante este panorama, en el que el oro no deja de marcar máximos, los analistas se están viendo obligados a recalibrar sus proyecciones sobre el nivel en el que podría situarse el metal precioso a finales de año. Los últimos en hacerlo han sido los estrategas de Deutsche Bank, que han elevado su previsión hasta los 6.000 dólares por onza.
"El continuo aumento del oro refleja motivos de inversión que pueden persistir: mayores asignaciones de reservas y un aumento de las asignaciones de los inversores a activos reales y no denominados en dólares. Creemos que es posible alcanzar los 6.000 dólares con un dólar más débil este año", afirman estos expertos.
De hecho, consideran que el riesgo geopolítico "estructuralmente más alto" seguirá siendo un catalizador clave para los mercados de materias primas este año. Es decir, que no solo impulsará al oro, también a otros metales como la plata, que avanza más de un 7% y se sitúa ya por encima de 114 dólares. Ya ha subido más de un 50% en lo que llevamos de 2026.



