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07/10/2020 06:00:00

Las megamultas del juicio de Pescanova: más de 165 millones por falsear las cuentas

La sentencia de la Audiencia Nacional contra la excúpula de Pescanova no sólo conlleva 8 años de cárcel para quien fuera su presidente, Manuel Fernández de Sousa-Faro; y penas de entre seis meses y tres años para otros 11 directivos. Además, contempla indemnizaciones millonarias para los inversores perjudicados por su gestión.


En conjunto, según figura en la sentencia publicada este martes, los magistrados de la Sección Cuarta de lo Penal la Audiencia Nacional, instan a realizar indemnizaciones que superan los 165 millones de euros. Básicamente, los jueces entienden que la excúpula de Pescanova manipuló las cuentas de la compañía para captar inversores que acabaron perdiendo su dinero.

Los magistrados condenan tanto a Fernando de Sousa-Faro, junto a sus directivos; a Pescanova (la ahora denominada Vieja Pescanova); a la firma de auditoría BDO y a su censor de cuentas Santiago Sañé a indemnizar de forma conjunta y solidariamente a los inversores perjudicados por su gestión, con cifras que van desde los 51,1 millones de euros que señala para Luxempart, los 40 millones que contempla para Corporación Económica Delta, o los 23 millones que indica en el caso de Silicon Metals Holdings.

PÓLIZAS Y CRÉDITOS SIN COBERTURA

En el caso del expresidente (junto a otros directivos) y la compañía pesquera, la sentencia también recoge que deben abonar 19,9 millones de euros a Bankia; 18,8 millones a Ubi Banca y una cantidad aún por determinar en el caso de Banco Espirito Santo.

En lo relativo a estas entidades, la sentencia se refiere a perjuicios causados a las entidades bancarias derivados del delito de estafa, tanto en pólizas sin sustrato mercantil como en créditos concedidos a la matriz sin cobertura comercial.

Además, en el caso concreto de BDO, la sentencia refleja que Mapfre tendrá que responder solidariamente con la firma de auditoría, hasta el límite de las cantidades aseguradas en relación a los daños y perjuicios sufridos por los inversores durante los ejercicios 2010, 2011 y 2012.

Las cifras anteriores no son, sin embargo, definitivas. A partir de ahora se abre la puerta del recurso ante el Tribunal Supremo. De hecho, la Vieja Pescanova lo está estudiando y BDO ya ha adelantado que va a recurrir el texto "a la mayor brevedad posible". La auditora considera que tanto la firma como el auditor que revisó las cuentas de Pescanova fueron "engañados", por lo que se consideran "víctimas del entramado y fraude organizado por la dirección de Pescanova".