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06/05/2022 19:10:56

La Fed tiene en su mano la llave para acabar con la volatilidad, según Credit Suisse

El mercado ha calibrado esta semana desde dos extremos muy distintos la política aplicada por la Reserva Federal (Fed) tras su último Comité de Mercado Abierto (FOMC, por sus siglas en inglés). La subida de tipos de medio punto porcentual, anticipando más similares en próximas reuniones, así como la reducción del balance a partir de junio en 47.500 millones fue recibida de buena gana por la renta variable, mientras que al día siguiente se hundió. ¿La razón? Credit Suisse apunta en la dirección de la inflación y los tipos de interés reales. Aún así sostienen que el banco central americano tiene en su mano la llave para acabar con la volatilidad.


"Esta última semana ha sido bastante extraordinaria para los mercados financieros. El sentimiento de riesgo estaba en contra de la reunión del Comité Federal de Mercado Abierto, con los participantes del mercado temiendo que la Fed pudiera subir los tipos de interés de forma aún más agresiva de lo previsto", comienzan afirmando en su informe. Sin embargo, Jerome Powell, banquero central rechazó cualquier subida de 75 puntos básicos dado que no lo veía necesario.

Esto fue recibido con subidas superiores al 3% en los tres principales índices estadounidenses. Sin embargo, la alegría duró poco y las caídas del jueves fueron notorias. "En nuestra opinión, las oscilaciones de los mercados se deben principalmente a la incertidumbre sobre las perspectivas de los tipos de interés reales y la inflación. Actualmente nos enfrentamos a unas tasas de inflación que no se veían desde los años 70 y al ciclo de subida de tipos más rápido de las últimas décadas", explican.

A ello hay que sumar que no se había producido una subida de medio punto porcentual en los tipos de interés desde el año 2000. Es por ello que la Fed tiene en su mano la clave de los mercados y consiste en convencer a los participantes de que es posible un aterrizaje suave de la economía. Si logra hacerlo, la volatilidad se esfumará, según estos analistas.

"Es importante que los tipos de interés reales no suban demasiado rápido y que las expectativas de inflación empiecen a disminuir", advierten.

En estos momentos, tal y como se recoge en el informe emitido, los rendimientos reales están subiendo con bastante rapidez y las expectativas de inflación implícitas en el mercado siguen siendo elevadas. A la vez, los tipos reales de interés representan los costes de financiación externa de las empresas. "Un aumento en este sentido suele ir acompañado de un aumento de la volatilidad y de una disminución de los rendimientos del mercado de capitales. En nuestra opinión, es este rápido aumento de los rendimientos reales lo que está impulsando la volatilidad actual", sentencian.

RIESGO BAJO DE RECESIÓN

Estos analistas creen que el riesgo de sufrir una recesión es actualmente bajo, al menos para este año, debido a las bajas tasas de desempleo, a que las finanzas en los hogares son sanas y también lo son el consumo de bienes y servicios. Asimismo, los beneficios empresariales son sólidos, tal y como indican.

"Dado que los bancos centrales están adelantando las subidas de los tipos de interés, los rendimientos reales podrían seguir subiendo, pero en algún momento habremos visto el punto álgido de la política monetaria de los bancos centrales. Esto significa que, en general, las perspectivas fundamentales de los mercados no son tan malas como sugiere el actual sentimiento del mercado", señalan.

Desde Credit Suisse recuerdan que al mercado no le gusta la incertidumbre, por lo que no debería sorprender que los indicadores tácticos que miden el apetito por el riesgo o el sentimiento de los inversores estén ahora muy estirados en un sentido negativo, si no cerca del territorio del pánico.

Ante esta situación, recomiendan no vender en estos mínimos. "En nuestra opinión, el indicador clave a vigilar son los rendimientos reales de los bonos. Mientras sigan subiendo, pueden seguir produciéndose oscilaciones en el mercado", argumentan. "Sin embargo, mientras los riesgos de recesión sean tenues, las perspectivas de rentabilidad de las acciones siguen siendo positivas, en nuestra opinión", añaden.

En cambio, las perspectivas de los bonos son más difíciles, ya que se ven más directamente afectados por las acciones de los bancos centrales y la inflación. "En un entorno tan difícil como éste, creemos que la diversificación de la cartera es más importante que nunca. Dicha diversificación debería incluir inversiones alternativas, que pueden ayudar en períodos en los que tanto los mercados de renta variable como los de renta fija atraviesan dificultades", concluyen.