La Fed cumple el guion y mantiene los tipos sin cambios en la primera reunión de Warsh
La Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) ha mantenido los tipos de interés sin cambios, en la horquilla comprendida entre el 3,50%-3,75%, en línea con lo anticipado por el mercado, y en la que supone su cuarta pausa consecutiva este año. La reunión ha sido la primera de Kevin Warsh como nuevo presidente del organismo.

Esta decisión, a diferencia de lo sucedido en anteriores cónclaves monetarios, se ha tomado por "unanimidad", es decir, por 12 votos a favor frente a 0 en contra.
En su comunicado, la Fed ha explicado que esta nueva pausa se ha tomado "en apoyo al doble mandato" del banco central estadounidense. "El Comité reafirmó su política de mantener suficientes reservas en el sistema bancario".
"La actividad económica se está expandiendo a un ritmo sólido a pesar de la elevada incertidumbre que se debe, en parte, al conflicto en Oriente Medio. El crecimiento de la productividad y la inversión de capital son fuertes. El aumento de empleo ha seguido el ritmo de la fuerza laboral, y la tasa de desempleo ha cambiado poco", ha señalado.
Además, ha indicado que "la inflación sigue siendo elevada en relación con el objetivo del 2% del Comité, reflejando en parte los choques de oferta que han impulsado aumentos de precios en ciertos sectores, incluido el energético. El Comité garantizará estabilidad de precios".
En este cónclave monetario la Fed también ha presentado sus proyecciones macro y su famoso diagrama de puntos, o dot plot, con el que el organismo da pistas sobre la orientación de los tipos de interés de cara a los próximos años. Así, nueve miembros del Comité Federal del Mercado Abierto ahora esperan que los tipos suban en 2026, frente a 10 que no ven necesario elevar las tasas.
Por otro lado, el banco central anticipa una inflación más persistente este año y ha elevado su proyección para el indicador PCE hasta el 3,6%, desde el 2,7% de marzo. Para el indicador subyacente prevé un 3,3%, por encima del 2,7% anterior. En cambio, ha revisado a la baja el crecimiento económico, y ahora pronostica una expansión del PIB del 2,2%, por debajo del 2,4% previo. En cuanto al mercado laboral, ha reducido una décima la tasa de desempleo al 4,3%.




