Deutsche Bank bate previsiones y logra un beneficio récord tanto en 2025 como en el cuarto trimestre
Deutsche Bank ha cerrado 2025 con unos resultados históricos, tras cumplir sus objetivos financieros y registrar beneficios récord tanto en el conjunto del ejercicio como en el cuarto trimestre, superando además las previsiones del mercado.

El banco alemán obtuvo un beneficio antes de impuestos de 9.700 millones de euros en 2025, lo que supone un incremento interanual del 84%, mientras que el beneficio neto se duplicó hasta alcanzar los 7.100 millones de euros. Los ingresos crecieron un 7%, hasta 32.100 millones de euros, en línea con los objetivos marcados para el ejercicio.
En el cuarto trimestre, Deutsche Bank volvió a batir las estimaciones. El beneficio neto atribuible a los accionistas se situó en 1.300 millones de euros, por encima de los 1.120 millones esperados por el consenso. El beneficio antes de impuestos alcanzó los 2.000 millones de euros, más del triple que en el mismo periodo de 2024, mientras que los ingresos ascendieron a 7.730 millones, ligeramente por encima de lo previsto por los analistas.
La mejora de resultados se apoyó en una reducción significativa de los costes. En el conjunto del año, los gastos no financieros descendieron un 10%, hasta 20.700 millones de euros, impulsados por una caída del 86% en los costes no operativos. En el cuarto trimestre, estos gastos se redujeron un 15% interanual, hasta 5.300 millones.
En términos de rentabilidad, el retorno sobre el capital tangible (RoTE) después de impuestos se situó en el 10,3% en 2025, en línea con el objetivo del banco y muy por encima del nivel del año anterior. El ratio de eficiencia mejoró hasta el 64%, cumpliendo también las metas fijadas para el ejercicio. En el cuarto trimestre, el RoTE alcanzó el 8,7%.
La entidad anunció además una mayor remuneración al accionista. El Consejo propondrá un dividendo de 1,00 euro por acción con cargo a 2025, equivalente a 1.900 millones de euros, junto con un nuevo programa de recompra de acciones por 1.000 millones. Con ello, las distribuciones de capital acumuladas desde 2022 ascenderán a 8.500 millones de euros, superando el compromiso inicial del banco.
Por áreas de negocio, todas las divisiones registraron crecimientos de doble dígito en el beneficio durante 2025, con especial fortaleza en banca privada y gestión de activos, mientras que la banca de inversión también mejoró resultados pese a un entorno más débil para la actividad corporativa.
El ratio de capital CET1 se situó en el 14,2% al cierre del ejercicio, frente al 13,8% de un año antes, lo que refuerza la posición de solvencia del grupo. Deutsche Bank considera que estos resultados le permiten afrontar con una base sólida la siguiente fase de su estrategia y avanzar hacia sus objetivos de rentabilidad a medio plazo.



