El Ibex vuela y recupera niveles preconflicto tras la reapertura del estrecho de Ormuz
El Ibex y el resto de Europa suben con ganas este viernes. En el caso del selectivo español, avanza un 2,18%, hasta los 18.484 puntos. En la semana, el selectivo se ha revalorizado alrededor de un 1,5% y recupera niveles previos al estallido de la guerra en Oriente Próximo, aunque sigue habiendo ciertas dudas entre los inversores a pesar de que el presidente de EEUU, Donald Trump, haya vuelto a insistir en que las negociaciones con Irán van "de maravilla" y que la guerra "debería terminar muy pronto".

Desde luego, la reapertura del estrecho de Ormuz parece un buen comienzo. Hoy, Irán ha anunciado que esta vía marítima se mantendrá "totalmente abierta" hasta el fin del alto el fuego con Estados Unidos, que estará en vigor hasta el próximo miércoles. Tras este anuncio, Trump ha agradecido el gesto de Irán, aunque ha recalcado que, pese a la apertura, el bloqueo estadounidense continuará hasta que el acuerdo de paz con Teherán esté "al 100%".
Este hecho ha pesado mucho más sobre las bolsas que la advertencia que ha lanzado la Agencia Internacional de la Energía (AIE), que ha dicho que Europa podría quedarse sin combustible para aviones en seis semanas. El temor a que haya un posible racionamiento de petróleo es muy real, sobre todo después de que una de las grandes aerolíneas europeas, Air France-KLM, haya anunciado que va suspender hasta 160 vuelos en mayo por carestía de queroseno. Asimismo, una de las filiales de Lufthansa ha dicho que también dejará aviones en tierra. Y aunque easyJet afirmaba este jueves que no hay "motivos de preocupación" sobre la disponibilidad de combustible, rebajó sus previsiones y pronosticó pérdidas mayores de lo esperado por la guerra en Oriente Medio.
El sector de la aviación puede ser uno de los más afectados por el conflicto en Irán, que amenaza con extenderse más de lo previsto. Sobre todo porque las negociaciones no avanzan. Aunque Trump insiste en que todo está a punto de acabar, lo cierto es que no hay fecha para una nueva ronda de contactos, lo que inquieta al mercado, sobre todo porque dentro de poco acabará el alto el fuego acordado por las partes.
Se especula con la posibilidad de que esta medida se extienda, pero, en realidad, tampoco es algo seguro. "Los inversores muestran una actitud prudente de cara a lo que pueda suceder este fin de semana, si es que EEUU e Irán vuelven a sentarse a negociar", comentan los analistas de Link Securities.
"Si bien es cierto que todo hace pensar que las partes involucradas en el conflicto de Oriente Medio quieren llegar a un acuerdo, éste no parece sencillo, por lo que puede tardar más de lo previsto", añaden. En su opinión, "lo importante para la economía mundial y, por tanto para los mercados financieros, es que el estrecho de Ormuz se abra al tráfico fluvial, lo que impediría que las actuales disrupciones en las cadenas de distribución de muchos materiales fueran a más".
Por su parte, los estrategas de Rabobank destacan que la Unión Europea y el Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) "han pronosticado que un acuerdo entre EEUU e Irán podría demorarse cerca de seis meses, debido a las constantes disputas entre las partes sobre el enriquecimiento de uranio y el desarrollo de capacidades nucleares".
Estos analistas creen que "para poner fin definitivamente a la búsqueda iraní de armas nucleares es necesario un cambio de régimen". Sin embargo, destacan, "un cambio de régimen lleva tiempo e implica una guerra más larga y costosa".
"El CCG y otros actores se encuentran ahora divididos, ya que están fundamentalmente alineados con los objetivos de EEUU de detener los programas de enriquecimiento iraníes, pero ¿a qué precio?", se preguntan los expertos del banco holandés, que dicen que "cada día que el estrecho de Ormuz permanece cerrado supone una mayor presión para las economías del CCG".
Pero a pesar de la fragilidad del alto el fuego y de las dudas que pueda haber sobre las negociaciones de paz, en EEUU el mercado se muestra más eufórico que su homólogo europeo y sigue marcando nuevos máximos históricos. Allí los inversores mantienen un marcado optimismo y siguen confiando en una nueva ronda de negociaciones antes de que expire el alto el fuego.
Eso sí, con la mirada puesta en la temporada de resultados, que de momento solo ha dejado alegrías en Wall Street. Tras los bancos, este jueves al cierre presentó sus cuentas Netflix, que ha ganado un 82,8% más en el primer trimestre. Sin embargo, también ha anunciado la salida de su presidente ejecutivo y fundador, Reed Hastings, lo que no ha gustado nada al mercado, y por eso los títulos de la compañía caen un 10% a estas horas.
En otros mercados, el petróleo retrocede más de un 10% (Brent: $89, West Texas: $83), mientras que el oro avanza un 1,5%, hasta los 4.881 dólares por onza. En bono del Tesoro estadounidense a 10 años cae hasta el 4,238%, y el EUR/USD sube hasta los 1,1805 dólares. En el mercado de criptos, el bitcoin avanza hasta los 77.900 dólares.




