La inflación PCE de EEUU sube al 3,8% en abril y la subyacente, al 3,3%
El deflactor de consumo privado PCE en Estados Unidos ha subido en abril al 3,8% interanual, desde el 3,5% de marzo, según la Oficina de Análisis Económico del Departamento de Comercio (BEA, por sus siglas en inglés), por lo que iguala las previsiones del consenso.

En cuanto a la inflación subyacente, también ha igualado la estimación del mercado, tras subir al 3,3% interanual en el cuarto mes del año, una décima por encima del nivel de marzo.
En términos mensuales, la tasa general ha avanzado un 0,4%, por lo que se frena desde el 0,7% de marzo y se queda por debajo de las proyecciones del mercado, que esperaban un 0,5%. En cuanto al indicador subyacente, ha registrado un incremento del 0,2%, una décima por debajo de lo anticipado y del nivel del mes previo.
Además, los ingresos personales han aumentado un 0,1%, al igual que los ingresos personales disponibles (19.900 millones de dólares). Por su parte, los gastos de consumo personal han sumado un 0,5% (111.100 millones de dólares).
Mientras, la tasa de ahorro personal (el ahorro personal como porcentaje de la renta personal disponible) fue del 2,6% en el cuarto mes de 2026.
El índice PCE es la medida de precios favorita de la Reserva Federal (Fed), y se antoja clave para sus próximas decisiones, en un momento de incertidumbre por el efecto que está teniendo sobre los precios la guerra de Oriente Medio.
Los analistas de ING destacan que "el deflactor subyacente del PCE (la medida de inflación preferida por la Reserva Federal) fue mejor de lo esperado, con un aumento del 0,2% intermensual frente al 0,3% previsto por el consenso", aunque "continúa por encima de la tasa de crecimiento intermensual del 0,17% necesaria para que la inflación anual vuelva al objetivo del 2%".
"Es improbable que la Fed vuelva a recortar los tipos de interés pronto y probablemente mantendrá una postura restrictiva durante los meses de verano, hasta que los responsables políticos confíen en que el auge energético ha terminado y comenzará a revertirse. Pero eso requiere un acuerdo para reabrir el Estrecho de Ormuz", añaden.
Mientras, en Bankinter destacan que "todo apunta hacia una postura más conservadora por parte de la Fed (esperar y ver) y los bonos dan por sentado que no habrá bajadas de tipos en 2026".
"De hecho, cada vez son más los consejeros de la Fed (Waller, Collins, Barr, Willians…) que mantienen un tono hawkish/duro al mostrarse más preocupados por la inflación y menos por el empleo", recuerdan.
PIB
Además, Estados Unidos ha publicado la primera revisión del PIB del primer trimestre del año, que ha mostrado una expansión de la economía del país del 1,6% en términos interanuales, una cifra que supone un recorte de cuatro décimas desde el 2% que había arrojado la lectura preliminar.
La agencia que difunde los datos explica que "el PIB real se revisó a la baja en 0,4 puntos porcentuales con respecto a la estimación preliminar, lo que refleja principalmente revisiones a la baja de la inversión y el gasto de los consumidores".
"En comparación con el cuarto trimestre de 2025, la aceleración del PIB real en el primer trimestre de 2026 reflejó aumentos en el gasto público y las exportaciones, así como una aceleración de la inversión, que se vieron parcialmente compensados por una desaceleración del gasto de los consumidores. Las importaciones aumentaron", detalla.
En Bankinter subrayan que "un dinamismo menor de lo esperado en el consumo y una menor inversión explican este menor crecimiento en el primer trimestre".
"A pesar de esta desaceleración, la economía americana sigue creciendo a un ritmo sólido. El mercado laboral está en equilibrio, con lenta creación de empleo por el lado de la demanda, pero también con moderación por el lado de la oferta debido a una menor inmigración y a la salida del mercado de los baby boomers (jubilación)", comentan.
PETICIONES DE DESEMPLEO
La agenda de este jueves ha incluido también las peticiones de desempleo en EEUU para la semana finalizada el 23 de mayo, que han alcanzado las 215.000, lo que supone un aumento de 5.000 en relación al nivel de los siete días previos, según los datos publicados del Departamento de Trabajo estadounidense. Esta cifra se ha ubicado por encima de las 211.000 peticiones anticipadas por el consenso.



