Logo Bolsamania

Noticias

29/11/2019 11:07:16

La tasa de depósito del BCE no saldrá de territorio negativo hasta finales de 2021, según AXA

Gilles Moëc, economista jefe de Axa Investment Manageres, descarta que la tasa de facilidad de depósito del Banco Central Europeo (BCE) vaya a salir de territorio negativo antes de "finales de 2021".


“Creemos que la política monetaria ha encontrado su suelo efectivo, el flujo de datos de actividad está dando argumentos al BCE de que el nivel actual de acomodación es el correcto, pero hemos visto que algunos agentes del mercado han ido varios pasos más allá y han mencionado la posibilidad de que el banco central pueda optar por salir de las tasas negativas (de facilidad de depósito) con relativa rapidez. El anuncio realizado por el Riksbank (el banco central de Suecia) de que tiene la intención de volver a poner a cero en diciembre su tasa de recompra ha dado credibilidad a estas expectativas. Sin embargo, nosotros no creemos que el BCE puede tomar esa decisión con facilidad y no esperamos un aumento de la tasa de depósito en todo nuestro horizonte de pronóstico, que llega hasta finales del año 2021”, afirma Gilles Moëc.

En este sentido, el experto de Axa Investment Managers apunta al último discurso del economista jefe del BCE, Philip Lane, en el que el directivo de la autoridad monetaria expresó la voluntad del banco central de bajar más los tipos si fuera necesario. “Poniendo sobre el tablero la posibilidad de ir más allá con los tipos, incluso aunque creemos que no sería fácil forjar una mayoría de consenso para ello en el BCE, Lane al menos podría ser capaz de detener un debate prematuro sobre la posibilidad de que la tasa de depósito vuelva al nivel cero”.

Respecto a la próxima reunión del BCE, que tendrá lugar el día 12 y en la que Christine Lagarde se estrenará en su rol de presidenta de la entidad, Moëc no prevé grandes anuncios. “No esperamos fuegos artificiales el 12 de diciembre. El paquete de medidas anunciado en septiembre tiene una larga vida por delante y, teniendo en cuenta que Lagarde ha anunciado reiteradamente el lanzamiento de una revisión estratégica, es probable que cualquier cambio significativo tenga que esperar hasta que este proceso se haya completado”, detalla Moëc.

De hecho, el economista de AXA IM resalta que la política monetaria paradójicamente apenas ocupó espacio en el primer discurso de Lagarde, dado hace una semana: “De las 2.288 palabras que pronunció, las frases dedicadas a la política monetaria sumaron solo 86 palabras, incluyendo la afirmación de que ésta podría alcanzar su objetivo más rápido si otras políticas apoyaran el crecimiento junto con ella. La política fiscal fue el primer elemento de esta lista”.

Moëc considera que Lagarde tratará de jugar una especie de “judo institucional, explotando la debilidad del BCE, el agotamiento de su arsenal de política monetaria, para obtener de los diversos Gobiernos nacionales un cambio decisivo hacia la política fiscal”.