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Lunes, 24 de Diciembre de 2018
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El Gobierno condena a Bankia a otros dos años de travesía del desierto en bolsa

La decisión del Gobierno de aplazar dos años más (hasta diciembre de 2021) la privatización total de Bankia es una malísima noticia para sus accionistas. La mayoría de capital en manos públicas seguirá penalizando su cotización por la mala imagen y el riesgo de venta de paquetes, lo que genera un círculo vicioso: el FROB no vende porque la cotización está baja y la cotización seguirá baja mientras el FROB no venda. La otra salida, la venta en bloque a BBVA, cobra una nueva dimensión con la permanencia de Francisco González como presidente de honor.

noticias | Lunes, 24 de Diciembre de 2018 - Actualizado a las 09:21
El Gobierno condena a Bankia a otros dos años de travesía del desierto en bolsa

La cotización de Bankia tiene dos losas que le impiden despegar. La primera es la general de todos los bancos españoles: la falta de rentabilidad, los márgenes en mínimos y el aplazamiento de las subidas de tipos del BCE reducen su valoración constantemente. La segunda es específica de la entidad: su control por parte del Estado le confiere reputación de "banco público" entre los grandes inversores internacionales y, además, supone el riesgo permanente de venta de nuevos paquetes en bolsa (overhang risk).

Los bancos públicos siempre cotizan con descuento respecto a los privados por la imposición de criterios políticos en su gestión que reducen su eficiencia. No es el caso de la Bankia actual (sí el de las cajas que formaron la entidad), pero la reputación pesa mucho en las decisiones de inversión que se toman a decenas de miles de kilómetros de distancia. En cuanto al overhang, nadie quiere arriesgarse a comprar si al día siguiente el Estado puede vender un paquete importante y hundir la cotización.

Por tanto, prolongar dos años más esta situación es muy negativo para los accionistas de la entidad, grandes o pequeños, ya que pondrá un freno a su potencial alcista el día en que cambie la tendencia del sector y los valores bancarios vuelvan a subir. Esa es la razón por la que Goirigolzarri ha pedido en reiteradas ocasiones que se privatice ya el banco o, al menos, que el FROB (fondo público de rescate) se quede por debajo del 50%.

PÉRDIDAS PARA EL ESTADO Y PRECARIEDAD DEL GOBIERNO

Eso estuvo a punto de ocurrir el año pasado, pero al final solo se vendió el 7% del capital y el Estado mantuvo el 60%. El Gobierno ha vuelto a aplazar la fecha tope para su salida hasta 2021 -la inicial era 2017- con el argumento de que con el precio actual no se recuperarán todas las ayudas públicas (unos 24.000 millones). Aparte de que es casi imposible que se recuperen porque el valor tendría que multiplicar por varias veces su cotización, si el Ejecutivo limita su potencial de subida, reduce sus posibilidades de recuperar al menos una parte relevante del dinero del rescate. Un círculo vicioso.

También hay que tener en cuenta la precariedad del Gobierno de Pedro Sánchez y que su principal socio, Podemos, defiende mantener Bankia como banco público para conceder crédito con criterios "sociales". El PSOE no puede acceder a eso, y menos tras la experiencia de las cajas, pero aplazar la venta le permite dar hilo a la cometa y sacar este asunto de la discusión política.

LA ALTERNATIVA: VENDER A BBVA

¿Qué alternativa tiene el Gobierno al delay and pray (retrasar y rezar)? Pues vender Bankia de golpe a otra entidad. La propia ministra de Economía, Nadia Calviño, ha abierto la puerta a una gran colocación en vez de vender pequeños paquetes en mercado.

El único banco con capacidad e interés para comprar Bankia es BBVA (Santander no podría tras la adquisición del Popular). Pero se enfrenta a dos grandes obstáculos. Por un lado, necesitaría acometer una macroampliación de capital que no sería demasiado bien recibida por unos accionistas que ya llevan perdido mucho dinero (ahora bien, se presentaría como una operación ofensiva, de crecimiento). Por otro, Francisco González no consentiría nunca que Goirigolzarri, su antiguo número dos al que echó por postularse para sustituirle, presidiera la entidad fusionada. Y acabamos de saber que FG seguirá como presidente de honor para poder controlar lo que pasa en el banco.