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13/08/2019 19:08:55

El peso argentino modera sus caídas y la bolsa reduce las subidas al 5%

El S&P Merval de Argentina rebotaba en los primeros compases de este martes casi un 11% hasta los 26.800 puntos después de cerrar el lunes con su mayor caída en 70 años. Pero a estas horas modera las subidas hasta el 5% y se mueve en los 25.500. Por su parte, el peso, que ayer se desplomó un 30% también cae pero más moderadamente y se deja otro 6% frente al dólar estadounidense (55 pesos por cada billete verde) y un 5,6% frente el euro (61 pesos por la moneda europea).


La bolsa de Argentina se dejaba un 38% este lunes, hasta los 24.492 puntos tras la derrota de Mauricio Macri en las elecciones primarias. Mientras que el opositor de centroizquierda, Alberto Fernández lograba una abrumadora diferencia sobre el mandatario neoliberal el domingo, lo que lo deja a un paso de ganar la presidencia en las elecciones de octubre.

Los votantes argentinos rechazaron "las austeras políticas económicas" del presidente Mauricio Macri en las primarias y arrojaron serias dudas sobre sus posibilidades de reelección en octubre. La coalición que respalda al candidato opositor Alberto Fernández, tiene como compañera de fórmula a la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner. Y lideraba las urnas con un 15% más de lo esperado con el 47,3% de los votos, tras el 88% de los votos contados.

En medio de todo esto, la deuda también está en el punto de mira. Y es que el riesgo de impago se ha disparado por el temor a un default del país.

Los CDS (credit default swaps), que miden el riesgo de impago de empresas y países, se han disparado en Argentina por encima de los 2.000 puntos básicos, lo que significa que los operadores dan una probabilidad del 75% a que el país suspenda los pagos de la deuda en los próximos cinco años.

El resultado de la votación, a la que muchos consideran un anticipo de las elecciones presidenciales de octubre, ha abierto las puertas a la posibilidad de que se forme un Gobierno más proteccionista en diciembre, lo que podría acabar con los avances logrados por Macri en los últimos años en su lucha por recuperar la confianza de los mercados internacionales.